Así parían las vitorianas de hace tres siglos

14 diciembre, 2022

‘Parir y criar, matronas y nodrizas en la Vitoria de los siglos XVIII y XIX’ narra el papel de las matronas de la Vitoria de los siglos XVIII y XIX

¿Cómo parían las vitorianas hace más de tres siglos? La ayuda de matronas y nodrizas era fundamental. Y eso es lo que reivindica el libro 'Parir y criar, matronas y nodrizas en la Vitoria de los siglos XVIII y XIX'.

Un recorrido por las figuras de ambas, que no siempre han contado con el beneplácito público. La obra la han elaborado Manuel Ferreiro y Juan Lezaun, miembros de la Comisión de Historia y Humanidades del Colegio Oficial de Enfermería de Álava (COEA).

Y quiere ser un homenaje a las matronas "a partir de la constatación documental de que, efectivamente, su desplazamiento en favor de los cirujanos fue una usurpación ilegítima". Porque, según los autores, estos "no fueron capaces de disminuir la mortalidad perinatal y materna de la que descaradamente hacían culpables a las matronas".

Documentación

libro matronas vitoria

El libro, disponible en Elkar, se ha presentado en la sede del COEA como cierre de la II Jornada de Historia de la Enfermería titulada 'Matronas, comadres, parteras: huellas históricas de una cultura universal'. A través de numerosos documentos, muestra cómo la matrona pasó de figura municipal de prestigio en la Edad Moderna a caer en el desprestigio.

Fue en el siglo XVIII cuando la matrona pierde su contrato municipal y, a principios del XIX, disminuye su autonomía en favor de un papel auxiliar del cirujano municipal, a quien el Consistorio contrata como comadrón. Como ejemplo, los autores recogen la historia de una comadrona de gran prestigio y reconocimiento: Antonia Zestaun. Durante 49 ejerció como tal en Vitoria-Gasetiz y su fallecimiento causó gran conmoción al Consistorio.

El texto se esfuerza también en limpiar la leyenda negra sobre las nodrizas. Etiquetadas a menudo de "mercenarias". Sin embargo, el sistema de selección de nodrizas que se implantó en el hospicio de Vitoria fue, según Lezaun, "una verdadera excepción positiva en el negro panorama de las inclusas españolas".