Los familiares de pacientes cardiovasculares alaveses intervenidos en Bilbao contarán con un piso de acogida

18 junio, 2015

Este hogar temporal se complementará con un servicio de atención psicosocial para ayudar a los pacientes y allegados durante su estancia así como en los momentos más críticos del proceso.

Piso acogida Caja Vital_1La Obra Social de Caja VitalAsociación Corazón Sin Fronteras han habilitado un piso en Bilbao con el fin de ofrecer un hogar temporal a los pacientes y familiares que tienen que trasladarse fuera de su domicilio habitual para operarse de corazón. El objetivo de este proyecto, denominado Bihotzu Etxea, es prestar una mejor asistencia a las familias con niños y personas adultas que necesitan ser intervenidas de dolencias cardiovasculares y deben trasladarse a Bilbao para ser atendidas.

La obligación de tener que desplazarse al territorio vecino por un tiempo indefinido, que suele oscilar entre los tres y los cuarenta días, provoca en las familias un desajuste económico difícilmente asumible por la mayoría de ellas. En palabras de Maite San Saturnino, presidenta nacional de Corazón Sin Fronteras, este piso es un recurso necesario para minimizar la repercusión económica que supone una cirugía cardiovascular en Bilbao para los enfermos cardiovasculares alaveses y sus familiasBihotzu Etxea posibilitará, así pues, un ahorro significativo en un momento en que, además, es frecuente que los ingresos cesen por la necesidad misma del traslado.

El hogar Bihotzu Etxea, próximo a los dos centros hospitalarios de referencia en la capital vizcaína, Cruces y Basurto, ofrecerá a los familiares no solo un lugar donde alojarse mientras dure el ingreso del enfermo, sino también donde poder descansar durante los momentos en que no se les permite acompañar a éstos. Cabe destacar que a la perturbación económica se suma, además, el consiguiente trastorno emocional, debido a la ruptura del núcleo de convivencia que se da en este tipo de situaciones y al hecho de que se deban dejar atrás las redes de apoyo personal existentes hasta el momento.

Este hogar se convertirá, de esta manera, en un espacio donde convivir con familiares en circunstancias similares, logrando un clima agradable y distendido entre las personas que lo utilizan.Asimismo, el piso de acogida se complementará con un servicio de asistencia psicosocial a las personas usuarias. Un psicólogo realizará el seguimiento a las familias mediante entrevistas periódicas programadas en función de las necesidades detectadas con el fin de servir de apoyo en los momentos más críticos del proceso.