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Los jóvenes pasan de la política municipal

13 diciembre, 2019

Los jóvenes y menores de 40 años tienen una mayor pasividad por la política municipal, pero al mismo tiempo la califican con peor nota

CLIP Vitoria-Gasteiz, proyecto piloto de Ciudades Laboratorio de Innovación Política, ha animado hoy a representantes públicos, partidos, personal técnico y ciudadanía de la capital vasca a protagonizar un cambio de paradigma y ser referentes para otros territorios en la reducción de la desafección. El 70% considera que la situación es regular, mala o muy mala en la política municipal, y el 40% confía poco o nada en sus representantes, una percepción especialmente negativa entre los jóvenes. No obstante, la valoración hacia la política local es más positiva que hacia la estatal.

“El estudio que hemos llevado a cabo nos está diciendo que desde las administraciones más cercanas, en pequeñas comunidades, hay más margen para rebajar tensiones, propiciar espacios de colaboración, dignificar la política y generar valor público. No será fácil, pero este análisis sobre la desafección en nuestra ciudad nos da muchas claves por las que empezar a trabajar y queremos ser un puente para lograrlo”, han subrayado en rueda de prensa Jaione Sanz y Jesús Prieto Mendaza, integrantes de CLIP.

  • Informe

El informe se realizó con encuestas entre el 11 de octubre y el 14 de noviembre. Fue un cuestionario telefónico a 400 personas mayores de 18 años. Respecto a la valoración de la situación política de Vitoria-Gasteiz, la mitad de las personas entrevistadas tiende a calificarla como “regular” y dos de cada diez como “mala o muy mala”.

Para el 28% es “buena” y para el 2%, “muy buena”, siendo las personas mayores de 60 años las más positivas. Igualmente conviene reseñar que la valoración de la política municipal es más benevolente que hacia la estatal: un 10,9% de los gasteiztarras califica de mala la local respecto al 33,4% que, según el último informe del CIS, define así la española.

El nivel de confianza de la población varía en función de a qué parte del entramado político municipal mire. Los gasteiztarras confían sobre todo en el Ayuntamiento como institución, situando su grado de confianza media en un 3,2 en una escala del 1 al 5 (donde el 1 es que confían totalmente en la institución y 5 nada).

El panorama empeora cuando se pregunta por los representantes públicos del Consistorio y, más aún, si lo hacemos de los partidos locales. Respecto a los ediles, solamente un 14,1% afirma confiar en ellos bastante o mucho, porcentaje que disminuye aún más, al 10,1%, en el caso de las formaciones políticas. En todos los casos, las personas jóvenes son de nuevo más suspicaces.

  • Interés por la política municipal

Cas cuatro de cada diez gasteiztarras tienen un interés alto por la política municipal. La implicación es mayor entre las personas de más de 60 años y por el contrario, cómo los menores de 40 muestran más pasividad. Las personas que más interés muestran son aquellas que se consideran más optimistas respecto a la situación de la ciudad, mientras que, al contrario, las que menos interés muestran son las más críticas con la política local.

La participación de la ciudadanía en la sociedad civil organizada resulta anecdótica. Sólo el 14,5% participa en asociaciones, ONG, partidos políticos u otros órganos, menos de la mitad de estas personas lo hace con mucha o bastante frecuencia, y una vez más los jóvenes arrojan las cifras más bajas.

  • Partidos

En cuanto a los partidos, “los datos muestran inequívocamente que en el núcleo de nuestra democracia, el vínculo que debía unir a ciudadanía y partidos, se ha producido una ruptura”. “Este contexto, el más difícil para CLIP, obliga a plantear un debate profundo sobre el papel de los partidos como engranajes del sistema y reunir a todos los agentes para proponer soluciones contra el descrédito general, pues la crisis actual es un caldo de cultivo para los populismos”, ha matizado.

Por último, CLIP quiere focalizar la atención en la juventud. Las personas jóvenes son las menos interesadas, las más desafectas y las menos participativas, “pero son ellas las que en un horizonte no tan lejano tendrán el devenir de la ciudad en sus manos, en un futuro marcado por los retos de la Agenda 2030”. Resulta fundamental “ir donde están los jóvenes, escucharles, explorar las oportunidades de las nuevas tecnologías para aumentar la comunicación y conseguir que se perciban como los futuros protagonistas del municipio”.

CLIP es un proyecto apartidista y plural formado bajo el paraguas de la asociación sin ánimo de lucro Plan Biko con el objetivo común de reducir la desafección política implicando a representación pública, personal técnico, organizaciones y particulares para propiciar un modelo político más sostenible, participativo y transparente.