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Los primos de Zumosol

17 abril, 2012

Las Juntas Generales obligan a Javier Maroto a presentar un proyecto de presupuestos

Los primos de Zumosol aparecieron, hablaron y votaron. La decisión de Javier Maroto de retirar el proyecto municipal de Presupuestos el pasado mes de febrero ha desembocado en una sucesión de acontecimientos que han acabado con la entrada en escena del Primo de Zumosol de PNV y PSE. Ambos grupos han recurrido a las Juntas Generales de Álava para, de esta forma, obligar a Maroto a presentar sus cuentas a través de una modificación de la norma foral. Una estrategia que será un juez quien dictamine si es legal o no lo es. Según el alcalde de Vitoria, no es legal que las Juntas Generales asuman competencias que corresponden a los Ayuntamientos.

Y en este punto el alcalde de Vitoria pone sobre la mesa el ejemplo de las competencias autonómicas y su posible control por parte del estado. Cataluña, por ejemplo, ya ha puesto el grito en el cielo con sólo escuchar que Madrid quiere controlar y auditar las cuentas de las autonomías. Y también otros partidos y formaciones se han unido a las críticas.

Por ello, Maroto asegura que no se puede usar una doble vara de medir. Asegura el alcalde que las Juntas Generales se están extralimitando en sus funciones. En realidad, la modificación de la Norma Foral fue impulsada desde el ayuntamiento por el PNV, quien contó rápido con el apoyo del PSE y la posterior abstención de Bildu. Bildu fue precisamente la más reacia a aprobar esta norma, ya que considera que puede perjudicar a los ayuntamientos más pequeños. Pero, al mismo tiempo, verse como la formación que había salvado el cuello a Maroto le dejaba en una situación incómoda.

Poco se creen el argumento esgrimido por Javier Maroto para retirar los presupuestos, pero las dudas respecto a la legalidad de la modificación legislativa son importantes. Así pues será ahora un juez quien dictamine si el Primo de Zumosol está capacitado para tomar decisiones y auxiliar a sus primos menores, después de que estos no fueran capaces de unirse para hacer frente a la actitud de Javier Maroto.

Porque desde el Ayuntamiento había fórmulas para frenar la intención de Javier Maroto de prorrogar los presupuestos. Fórmulas que sin embargo eran más costosas y que habrían necesitado de una fuerte cohesión en una oposición que, en realidad, ha recurrido al camino menos complicado. A partir de ahora, el que Vitoria tenga o no nuevos presupuestos dependerá de un juez.