Los vecinos desalojados de Santo Domingo buscan soluciones y responsabilidades

31 octubre, 2017

Algunos de los vecinos aún no han sido realojados, mientras se buscan responsabilidades y soluciones al riesgo de derrumbe

precintado-portal-42Las asociaciones de vecinos del Casco Viejo y Kaleratzeak Stop han denunciado la descoordinación y la improvisación en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz por el desalojo de Santo Domingo 40 y 42. Los vecinos han comenzado los trámites para reclamar responsabilidades, y para ello desde las asociaciones urgen a realizar un peritaje.

Urtaran ha justificado el desalojo porque "se ha aplicado la prudencia y cautela. Ya en abril se prohibió el acceso a dos pisos y en estos meses se les ha requerido una reforma. Hay daños graves y serio riesgo de derrumbe". El alcalde ha asegurado que "desde el punto de vista técnico se ha hecho un trabajo impecable y todas las familias tienen alternativa de alojamiento". Urtaran ha insistido: "Todas las familias tienen alternativa habitacional".

Urtaran ha insistido en que las familias tendrán que afrontar un proceso de rehabilitación. Preguntado por la insolvencia de estos propietarios para afrontar la reforma el alcalde ha asegurado: "Hay ayudas a la rehabilitación de viviendas, pero hay que abordar el proceso de rehabilitación". El alcalde insiste en que "en abril se notificó la necesidad de intervenir".

Varias de las familias han sido realojadas provisionalmente en un apartahotel en Lakua. 10 de los 12 pisos de ambos portales estaban ocupados cuando llegó la resolución de desalojo. En el portal 42 el administrador, que vive solo, sigue sin una alternativa.

Entre los vecinos realojados del 42 hay una persona sin ingresos con su marido recién fallecido, un padre con tres hijos menores, y una persona mayor recién operada de rodilla que vive con su hijo. Los otros dos pisos están precintados desde abril. Uno de ellos pertenece a Caixabank.

En el portal 40 existen tres viviendas alquiladas: en dos casos sus inquilinos se han ido y en un tercero han sido realojados en un apartahotel. También se ha realojado a una familia de seis miembros, así como otra vivienda en la que viven dos personas, una de ellas jubilada. Están pendientes aún los realojos de dos adultos que se han quedado en la calle pocos días después del fallecimiento de su hijo.

Los vecinos también piden una lonja en la que puedan dejar el mobiliario y los enseres. También reclaman garantizar la seguridad en el edificio, y que se precinte para evitar la ocupación del espacio. También requieren que el ayuntamiento les dé garantías de lo que se ha quedado en su vivienda y se haga un inventario.

Desde las asociaciones también piden analizar si existe una fuga de agua en el portal 38, precintado desde hace dos años. Al mismo tiempo consideran necesario analizar y determinar exactamente qué fuga de agua ha provocado el deterioro de la medianera. Este dato es importante para garantizar la responsabilidad de los seguros individuales.