Más vale lo viejo y conocido...

6 febrero, 2012

Las nuevas baldosas del Paseo de la Senda facilitan los resbalones de los peatones

¿Quién no ha hecho de pequeño el juego de ir caminando sin pisar las baldosas de un color o forma? Hay calles de Vitoria en las que no hace falta practicar este juego, sino que uno se ve en la obligación de hacerlo. En el caso del Paseo de la Senda hay un problema con las nuevas baldosas. Las que se han colocado en los últimos tiempos para sustituir a otras que estaban dañadas son, en realidad, un peligro para los viandantes.

Carecen de la rugosidad que sí tienen las más antiguas. Esto hace que, en cuanto llueve o nieva un poco, estas baldosas faciliten el más mínimo resbalón. Son sólo un ejemplo, porque no es el único caso en el que las nuevas baldosas acaban convirtiéndose en un peligro, y donde es mejor mirar al suelo antes de pisar.