Masterchef Celebrity lleva la bronca al Valle Salado

11 octubre, 2022

Edorta Lamo, del restaurante Arrea!, fue el chef invitado para elaborar el menú que los concursantes intentaron replicar

El Valle Salado fue este lunes el protagonista del quinto programa de Masterchef Celebrity. Y no solo por el tesoro paisajístico y culinario que representan sus eras. También por la bronca que el talent culinario llevó a este enclave de Álava.

Un enfrentamiento que tuvo como estrellas de la noche a Norma Duval, Lorena Castell y María Escoté. Y que a punto estuvo de acabar con la vedette, una vez más, abandonando los fogones. Minutos antes, la habitual prueba de exteriores había aterrizado en el Valle Salado.

Allí, Jordi Cruz aprovechó para hacer un repaso por las bondades de la provincia, explicando que Álava es un territorio "lleno de interminables tierras de viñedos, parajes naturales llenos de encanto y una capital, Vitoria, que cada año se convierte en el epicentro del mundo de la televisión". Todo ello aderezado con diversas imágenes de la provincia y del centro de la capital alavesa.

Celedón, Juanito Oiarzabal, Cristina González y Edorta Lamo fueron los comensales destacados

Sin olvidarse de destacar la "mina de oro blanco" que representa el Valle Salado. De él, Pepe aseguró que su sal es "la más pura que os podáis imaginar, ya que sus orígenes se remontan a hace 200 millones de años".

El menú de Edorta Lamo

Con los concursantes y jueces ya listos, fue el turno de Edorta Lamo. El responsable de Arrea! de Santa Cruz de Campezo, con dos soles Repsol, fue el chef invitado de la noche. El alavés se mostró "encantado de que veáis los rincones que tiene Álava, que muchas veces es la gran desconocida". Y presentó el menú que había elaborado para la ocasión: foie de sesos y patxaran, patata rota y trufada, pase de paloma, petxuga, rillete y saúco y, de postre, níspero y letxes.

Cada equipo tuvo que replicar dos de los platos propuestos. Y lo hicieron en un entorno idílico, donde el cómico Xavier Deltell ejerció de sazonador de las diferentes sales allí elaboradas. Pero la paz del enclave no surtió efecto en el equipo rojo, sumido desde el minuto uno en la bronca y la confrontación. Nada más empezar el cocinado su capitana, Norma Duval, chocó con sus compañeros. Sobre todo con María Escoté y Lorena Castell, pero también con Manu Baqueiro y Pepe Barroso.

Entre gritos, recriminaciones y lágrimas, sacaron adelante las elaboraciones, e incluso el propio Edorta Lamo admitió sus avances en comparación con la labor del equipo azul, compuesto por Daniela, Nico Abad, María Zurita, Fernando Andina e Isabelle Junot.

Tras el cocinado, llegó el turno de la cata. 75 comensales entre los que se encontraban Cristina González, la diputada foral de Turismo, Celedón (Gorka Ortiza de Urbina), Juanito Oiarzabal y Edorta Lamo, maestro salinero del Valle Salado.

El veredicto final, pese a lo que todo apuntaba, dio ganador al equipo rojo, que se salvó de la eliminación en una prueba de exteriores tras la que Pepe aseguró entender "perfectamente que la sal de Añana esté avalada por cocineros de todo el mundo y este Valle Salado es una pasada".  Y Samantha ya avisó: "Volveremos seguro".