Néstor Goenaga: el actor vitoriano que vuelve a casa por Navidad
Goenaga, de 24 años, ha trabajado en varias películas y cortos, además de en diversas obras de teatro
Tonín tiene 9 años y síndrome de Asperger. Su abuelo materno se muere y su madre acude a despedirlo. Sin muchas más opciones, Tonín se queda con su padre, ausente durante casi toda su vida. Es la premisa de '337 km', la obra de teatro que este jueves 22 de diciembre a las 19:30 en el teatro Jesús Ibáñez de Matauco protagoniza Néstor Goenaga. Con ella vuelve a su ciudad natal por Navidad.
Porque Néstor Goenaga nació y creció en Vitoria-Gasteiz, donde estudió en Urkide y en el Taller de Artes Escénicas. Pero con 18 años no lo dudó. Su amor por la actuación le impulsó a hacer las maletas rumbo a Madrid.

Néstor Goenaga, de 24 años, lleva desde los 18 en Madrid. Foto: Moisés Fernández Acosta
Allí se formó durante cuatro años en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD). Encontró un agente y empezó a compaginar su formación con diferentes trabajos que cada vez le dan una visibilidad mayor. "Tuve mucha suerte, aunque para que esta llegue, tiene que pillarte trabajando. Y no paro", apunta.
Teatro, tv y cine
Los primeros papeles fueron también en el teatro, luego se adentró en los cortos y de ahí saltó a televisión. En Netflix ha participado en la serie ‘La Intimidad’ y en Movistar+ hizo lo propio en ‘La línea invisible’. El año pasado tuvo su primer papel como protagonista en la película ‘El fantasma de la sauna’, que le ha dado el premio como mejor actor en el Merced Queer Film Festival de California y una mención de honor en el brasileño Digo Festival.
Un musical LGTBI+ donde interpreta a un joven que sueña con ser cantante y acude a una sauna gay de Madrid. Porque, si se tercia, también canta y baila. Son solo algunos de sus talentos, ya que también aprendió esgrima mientras estudiaba Interpretación.
Goenaga está "nervioso" por su estreno de este jueves en Vitoria-Gasteiz
En el conservatorio vitoriano Jesús Guridi hizo lo propio con el piano, mientras que en la desaparecida pista de hielo de la calle Logroño probó sus pinitos en el patinaje sobre hielo que, al echar la persiana, cambió por el patinaje sobre ruedas. También se defiende en la hípica.
Ahora vuelve a casa en una visita relámpago para subirse a las tablas vitorianas por primera vez como profesional. Y lo hace en el teatro Jesús Ibáñez de Matauco con '337 km', una obra que, tras varias representaciones en Madrid, está de gira por diferentes capitales españolas. Y, pese a sus muchas funciones a cuestas, Goenaga confiesa que está "hasta nervioso". "Van a venir mi madre, mi abuela, mucha gente que conozco…", enumera.
De Asperger a duende rapero
Y eso que su labor ha cosechado muy buenas críticas. Porque Goenaga ha preparado su Tonín a conciencia. "Una buena amiga trabaja en una asociación con Asperger y, gracias a ella, pude contactar con personas que tienen el síndrome. Aprendí muchísimo, y hoy en día conservo muchos amigos de ese trabajo de campo", explica. Una oportunidad para conocer que "hay tantos Asperger como personas y, aunque tienen algún rasgo en común, son súper diferentes entre ellos".
Su mayor elogio ha sido la acogida del público Asperger. "Han venido a ver la obra personas con el síndrome y familiares, y está siendo muy bonito. Que venga un niño que ha visto la obra, te dé las gracias y diga que de mayor quiere ser igual es muy bonito e ilusiona. Para esto me dedico a lo que me dedico. Es un personaje muy agradecido", sostiene Goenaga.
Un papel y una obra que quieren transmitir "que el drama o contingencias de una familia con Asperger no son tan lejanos de las dificultades de cualquier otra familia, porque todos estamos hechos de lo mismo. La inseguridad y el amor son comunes".
Su próximo papel será de un duende rapero en una comedia musical familiar
No es el único papel complicado que Goenaga ha realizado en los últimos meses. Hace poco ha grabado también el teaser de una futura película en la que interpreta a un joven con una lesión medular. "Ha sido muy especial, porque el director se quedó tetrapléjico hace un año y tiene una sensibilidad especial", apunta.
Y de ahí a otro registro muy diferente que estrena el día de Navidad. Será en '¡Shhh! La Reina del Silencio', que llega al madrileño Teatro Pavón. Una comedia musical familiar en la que Goenaga es un duende que vive en el bosque y rapea en verso. ¿Y qué tal lo lleva? "Es que el duende rapea mal, así que no lo tengo que hacer muy bien. Pero rapear no se me da mal. Me defiendo cantando y la obra es muy divertida de ver y de interpretar", asegura entre carcajadas.
Apoyo familiar
Porque, como actor, afirma que hace "lo que haga falta. Si hay que cantar y bailar, se hace. Como si hay que aprender a hacer surf. Porque, cuanto más aprendo como persona, más puedo aportar a los personajes, que sí que están siendo muy variados. Pero para mí es más divertido y enriquecedor hacer algo muy lejano a mí que hacer de Néstor".
A sus 24 años, casi no se cree que su imagen haya decorado las pantallas de la plaza Callao. Una ilusión que tuvo desde que puso un pie en Madrid. Con la mayoría de edad recién estrenada, su llegada estuvo rodeada más de ilusión y ganas que de vértigo.
Quizá porque, entonces, aún no se planteaba del todo el ser actor como algo profesional. "Sabía que me encantaba y que quería hacerlo, pero lo veía como algo para probar y, si no salía, pues ya estudiaría otra carrera y trabajaría de eso", reconoce Goenaga. El actor no se olvida de su familia "que siempre me ha apoyado, y eso es clave. No estaba solo, estaba aquí en Madrid y tenía a mi familia apoyándome".
Gracias también a ellos hoy vive "un sueño. Cada día que me levanto doy gracias por poder vivir de esto, poderme dedicar a lo que me gusta es algo que hay que poner en valor, no me puedo quejar".
Rostros famosos
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Un camino en el que aún le quedan muchos retos profesionales, pero en el que ya ha coincidido con actores y actrices como Antonia San Juan, Antonio de La Torre, Itziar Ituño, Patrick Criado o Álex Monner. También con otro intérprete vitoriano, Fernando Albizu, "una maravilla y súper majo". De la experiencia de todos ellos ha aprendido "muchísimo, da gusto trabajar con ellos y se nota el bagaje tremendo que tienen".
"Tengo antojo de hacer una peli de fantasía total"
"Dedicándote a esto acabas conociendo a muchas personas. Para el público estándar son muy top, pero tú no lo vives así, al final son compañeros, comes con ellos y les conoces en la parte más humana. Te quitas un poco los mitos y ves que todos somos personas normales, famosos o no", sostiene Goenaga.
¿Y hay algún papel que le gustaría interpretar con especial interés? Se ríe. "¿Sabes qué te voy a decir? El otro día vi Avatar 2 y me entró un antojo de hacer una peli de fantasía total... De decir, yo quiero un croma verde", confiesa con naturalidad. "Tiene que ser muy divertido grabar, aunque sea un currazo. Como nunca he hecho nada parecido, me da curiosidad", admite.
Mientras, disfruta de esta vuelta a casa por Navidad. Aunque efímera, aprovechará para adelantar la cena familiar de Nochebuena al día 22. Porque el 23 actúa en Logroño con '337 km' y el resto de Navidades toca función en Madrid. El show debe continuar.