Borja, ex ocupa de Olarizu: “Si necesitas una vivienda, la cuidas y no la destrozas”

| 20 noviembre, 2020

Borja fue uno de los primeros ocupas de Olarizu: “Cuando llegamos las casas estaban perfectas, pero las han destrozado y están para tirar”

Borja y su pareja ocuparon en 2016 un piso de Avenida de Olarizu. Entraron por necesidad en unos pisos recién abandonados por sus propietarios: “No tenía para vivir, mi pareja estaba embarazada y mi familia estaba lejos“, cuenta a Gasteiz Hoy.

Cuando entró aún vivían en la manzana algunos propietarios y tan solo seis ocupas. Se fueron año y medio después, tras la llegada de personas muy conflictivas, que tomaron el control de la manzana: “Lo que he visto en ese barrio no lo he visto nunca”.

“Cuando entré las viviendas estaban perfectas, pero las han saqueado y están para tirar”

En 2016 las 123 casas de obreros en Avenida de Olarizu estaban “perfectas”, tal y como sus dueños las habían dejado: “Los antiguos propietarios habían reformado muchos de los pisos, buscando su revalorización.” Los edificios tenían agua y tan solo pincharon la luz. En esos primeros meses los ocupas crearon una comunidad: eran personas sin recursos que habían encontrado un techo en el que cobijarse. Celebraron incluso su Nochebuena en comunidad y mantenían una buena relación.

borja ocupa olarizu vitoria

El problema llegó meses después, con la entrada de una mujer que trajo consigo a más familia y a otras personas muy conflictivas. Fue el inicio de la pesadilla para Borja y otros vecinos. Ahí comenzaron los robos, la droga, las peleas casi diarias, la visita casi constante de la Policía y las noches sin dormir.

“O comes, o te comen”


En cuestión de meses la manzana de Olarizu se convirtió casi en la Ley de la Selva. Era una lucha casi diaria por marcar terreno: “De vivir ahí te haces como ellos. O comes, o te comen“. Borja pasó página hace casi tres años: hoy vive en Zamora, trabaja y comparte vivienda con su familia. Pero ¿cómo fueron esos meses conviviendo en un entorno hostil?

“Puedes necesitar un techo y entrar a vivir, pero no entiendo que destroces la vivienda en la que vives”

La delincuencia se apoderó poco a poco de los edificios, según relata este antiguo vecino. Y el perfil de los ocupas cambió, algo que indigna a Borja: “Si tú quieres una vivienda digna, no destrozas la vivienda en la que estás“, insiste: “Si te hace falta una vivienda, la cuidas”.

Pero los nuevos ocupas saquearon los edificios uno a uno: “Destrozaban los pisos en busca de chatarra, revendían los muebles que habían dejado los propietarios y se llevaban los cables de luz, las tuberías y los canalones”. Hoy en día estos edificios “están para tirar”, reconoce Borja.

Butrones entre portales, tejados levantados y paredes derribadas para arrancar el último trozo de cobre: “Un día, viendo la TV, me cortaron el cable para venderlo como cobre”. En poco tiempo los pisos de Olarizu se convirtieron en ruina. Borja vivía en los pisos más altos, y de madrugada escuchaba pasos por el tejado, a los que accedían trepando por las tuberías: “Rompían incluso los tejados, provocando la filtración de agua”. Algunas de estas viviendas se convirtieron también en huertos de marihuana.

Borja lamenta que estas personas manchan el perfil de otras personas que ocupan por necesidad: “Tengo amigos ocupas que cuidan su casa, no dan problemas al vecindario e incluso piden pagar la luz”.

Algunas de estas personas accedieron hacer meses a viviendas de Alokabide en Salburua. “La gente que vive allí no sé que necesidades tiene”, lamenta.

Venta de pisos por 300€


Los robos a otras personas ocupas de Olarizu fueron en aumento: “Me han robado bastantes veces“, asegura Borja. Incluso, cuando se ausentó unos días para visitar a su madre, intentaron vender su casa ocupada. Porque la venta de pisos es una táctica frecuente en esta manzana. Un grupo de personas se ha hecho con la ‘gestión inmobiliaria‘ de esta manzana. Un negocio más con el dinero ajeno, en el que un clan juega con la necesidad de vivienda de numerosas personas.

Entrar en una vivienda de Olarizu costaba 300€. Este es el precio que, según Borja, cobraban algunos ocupas a otras personas por destapiar un piso.

Hace casi tres años Borja dejó Olarizu y volvió a Zamora con su pareja y su hijo. Servicios Sociales les había alertado que tenían que dejar la zona ante el riesgo de que les quitasen la custodia, aunque tampoco les ofrecieron una alternativa habitacional en ese momento.

En Zamora encontró trabajo y, con ayuda de su madre, han podido salir de la calle. Borja vivió varios años en Vitoria. Le preguntamos si quiere volver: “No”. El trauma de los últimos meses en Olarizu gana, de momento, a los buenos momentos que vivió en Vitoria-Gasteiz.


6 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. erk dice:

    Un articulo extraordinario , refleja perfectamente la realidad de lo que son esas casas de Olarizu , que deberían haber sido derribadas hace años , no veo demasiadas respuestas , quizás por ser un articulo que ha sorprendido a los lectores afines al gobierno municipal , a mi me gusta mas esta linea todo el día no se puede estar haciendo la pelota al PNVizcaino .

  2. Karma dice:

    Conoces todos y cada uno de los casos, que alguno podría ser similar al de Borja o totalmente diferente pero comprensible, familias que han tenido mala suerte pura y llanamente, o afirmas porque te da la gana y repito sin conocer todos los casos que todos tienen esos calificativos que comentas?. Condenar a todos y cada uno con todo ese armamento que sacas es un error pero el karma vuelve

  3. Markel dice:

    Oh pero la ocupación y la falta de ley no era maravillosa? A ver si se van a dar cuenta algún día de que estos ideales comunistas super guays nunca van a funcionar, este artículo es la prueba número 5 mil millones que lo demuestra. Lo siento mucho por la gente como Borja, pero para esta gente la solución es que el estado haga algo, la anarquía no resuelve los problemas de la gente buena, solo hace que la escoria se aproveche.

  4. Lerele dice:

    Mi difunto padre (QEP) que fue humilde, vivió en chabolas de barro, las pertenencias de su familia de 4 miembros cabían en el remolque de un tractor, siempre decía: “se puede ser pobre, pero nunca se puede dejar de ser digno”.

    Con toda la ralea que se ha juntado en Olárizu, se ha escondido una problemática mucho m´ás grave: la imposibilidad de mucha gente de poder acceder a un techo en el que cobijarse, formar una familia y vivir una vida.

    Nunca compartiré ni defenderé el ocupar una propiedad privada, pero sí que puedo empatizar con gente como Borja, a la que la vida no les ha dado otra opción, pero que aún y todo intentan seguir adelante dignamente como pueden.
    Me alegro mucho de que haya podido salir de allí y poder mejorar su situación.

    Al resto, que son una panda de vagos, jetas, maleantes e incapaces de vivir en sociedad bajo unos mínimos, ojalá les expulsen de allí y caiga sobre ellos todo el peso de la ley.

    • vedruna dice:

      100 % de acuerdo. Y doy por hecho que es lo que pensamos todos y cualquier persona con razón y corazón. Otra cosa es defender a los okupas porque sí en general por movimiento político y callar como p…. y llamar racistas negando la realidad porque va en contra del discurso que gastan.

  5. Hegotarra dice:

    A ver si algunos se dan cuenta de la realidad que existe en Olarizu y en las neveras entre otros sitios.

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