La vitoriana más querida y cancelada de Twitter: @laolarizu

21 abril, 2024

Más de 25.000 usuarios siguen en Twitter a Olarizu por su contenido y sentido del humor

X, Twitter para los amigos, es una red social que miles de alaveses utilizan cada día. Una red que ha sufrido cambios en los últimos años, pero que en esencia sigue siendo la misma. Y es que los usuarios lo utilizan para informarse y divertirse.

Durante estos años algunos tuiteros han conseguido miles de seguidores por su contenido. Entre ellos se encuentra Olarizu (@laolarizu), una vitoriana de 27 años que cuenta con más de 25.000 seguidores que leen e interactúan con ella. De hecho, ella es la vitoriana con más seguidores en esta red social.

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Olarizu se define como "una chavala desquiciadísima" que utiliza Twitter para entretenerse y desahogarse. Habla sobre sus problemas sin exponer toda su vida, comenta sobre programas televisivos como OT y la Isla de las Tentaciones y da su opinión sobre temas políticos.

Así, ha llamado la atención de decenas de vitorianos que la siguen por su desparpajo a la hora de hablar: “Soy muy mamarracha”, afirma Olarizu.

"Todo es cancelable" en Twitter

Su 'fama' ha sido progresiva en esta red social. Su primer tweet viral fue cuando se tatuó una frase de una canción de Bad Gyal y publicó la reacción de su madre. Otro de sus tweets más virales fue cuando contó una anécdota que le pasó en las elecciones municipales de 2023.

Aunque ahora utiliza más Twitter como entretenimiento mantiene una actitud política. No comenta todos los temas: "No podemos hablar de cosas que no conocemos". Pero le gusta mojarse en temas que sí cree que son necesarios, muchas veces en clave de humor, y esto ha tenido repercusión tanto para bien como para mal.

Y es que Twitter es un mundo en el que "todo es cancelable". Por lo que los usuarios de esta red social han conseguido tirar su cuenta 18 veces. En muchas ocasiones no han estado de acuerdo con un comentario y le han denunciado. En otros casos, sin embargo, le han tirado la cuenta por "tonterías". Recuerda que el fandom de Harry Potter consiguió eliminar su perfil cuando Olarizu gastó una broma sobre el Quidditch.

El fandom de Harry Potter consiguió eliminar su cuenta

También ha recibido insultos y amenazas de personas anónimas: "La gente está loca". De hecho, hubo un caso en el que tuiteros consiguieron el número de teléfono de familiares y datos de ella del pasado. También salió en Forocoches y en un medio digital con este titular: "Ridículo máximo de una progre salidilla en Twitter". Asimismo, personalidades como Albert Rivera, Marta Pompo y El Xokas la han bloqueado.

"Hay que aprender a consumir contenido de mierda"

Por este ambiente y por otras razones personales decidió darse un descanso y desaparecer de las redes sociales durante cuatro meses. Pero a pesar de convivir en este mundo tan 'hostil' como es Twitter, Olarizu sigue activa en esta red social. Y es que después de trabajar prefiere comentar cuatro cosas en Twitter que leer un libro. Ella defiende que hay que "aprender a consumir contenido de mierda", a no hacer nada y a estar "tan tranquila".

Para ella Twitter es puro entretenimiento y no un trabajo. "Ya podría cobrar de ello. Pero Twitter no monetiza". Y es que para monetizar en Twitter debes pagar. Olarizu paga una cuota de 10 euros al mes y por su alcance gana unos 30 euros mensuales.

"Todo influye cuando lees algo en Twitter pero no me defino como influencer"

Intentó profesionalizar su cuenta de Instagram y realizó dos contenidos publicitarios en la época pandémica, pero no le gustó esa experiencia. Por eso no tiene ninguna intención de profesionalizarse y ser una "influencer". De hecho, no se define como tal: "Todo influye cuando lees algo en Twitter pero no me defino como influencer".

"Ser influencer es un trabajo cómodo pero también es necesario"

A pesar de no vivir económicamente de las redes sociales, conoce a personalidades de ese mundo que sí lo hacen como Telmo Trenado, un buen amigo suyo. También conoce de cerca a influencers que cobran entre 2.000 y 3.000 euros por hacer publicidad y que para Olarizu esa cantidad de dinero es una exageración.

Y es que el mundo de los influencers cada vez está más profesionalizado y monetizado. De hecho, el contenido de estas personas no se basa en subir publicaciones a redes sociales, también viajan gratis, escriben libros y participan en obras de teatro.

"Ser influencer es un trabajo cómodo y muy fácil, pero también es necesario", asegura Olarizu. Aunque la mayoría del contenido en redes sociales sirve para entretener, hay personas como Paula Fernández que abordan asuntos necesarios. Paula es una influencer vitoriana que lucha contra la gordofobia en Internet. De hecho, Olarizu y Paula pensaron en crear un podcast. Un proyecto que finalmente no saldrá a la luz.

Le gustaría dedicarse al mundo de la comunicación

En los próximos años le gustaría dedicarse al mundo de la comunicación, aunque tiene el síndrome del impostor y no da el paso. Participó como tertuliana en programas de ETB, pero ahora prefiere hacer sus pinitos en la radio.

También cree que los podcasts están muy explotados: "Hay que prohibir vender micrófonos", añade entre risas. Mientras tanto permanecerá en Twitter. Una red social que según Olarizu "no se va a quedar obsoleta". Así que tendremos contenido de Olarizu para rato.

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