Osakidetza desprecia la prevención en enfermedades cardiovasculares

2 diciembre, 2013

El Gobierno Vasco ha recortado en un 90% la subvención destinada a la asociación Bihotz Bizi en 2013. La asociación puso en marcha a finales de 2011 un programa de prevención cardiovascular pionero en el Estado y que ahora se ve amenazado. A lo largo de 2013 el programa ha seguido funcionando, pese a no […]

img_4682El Gobierno Vasco ha recortado en un 90% la subvención destinada a la asociación Bihotz Bizi en 2013. La asociación puso en marcha a finales de 2011 un programa de prevención cardiovascular pionero en el Estado y que ahora se ve amenazado. A lo largo de 2013 el programa ha seguido funcionando, pese a no haber recibido hasta noviembre la subvención asignada. El problema es que el Gobierno vasco ha reducido de 70.000 a sólo 7.000 euros la partida para este programa: "Durante 11 meses el equipo de profesionales ha estado realizando su trabajo de manera altruista y desinteresada con total profesionalidad; hemos apostado por este programa con nuestro dinero y hemos sido hermanitas de la Caridad".

La presidenta de Bihotz Bizi, Maite San Saturnino, ha criticado la contradicción del Consejero de Salud, Jon Darpón, que dice que aboga por la prevención pero luego no actúa de dicha forma. Gracias a este programa los médicos de Osakidetza derivan a la asociación a personas con problemas cardiovasculares para enseñarles a mejorar su hábitos de vida y seguir un programa individualizado durante un tiempo largo.

San Saturnino ha insistido en que este programa, "es un ahorro económico para la salud y la sanidad". Este programa funciona de forma individualizada con los pacientes, que son derivados desde los centros de salud por los médicos de atención primaria. El tratamiento para la prevención cardiovascular

"Osakidetza está jugando con 185 usuarios", por lo que San Saturnino ha exigido al ejecutivo autonómico que "deje de jugar con la salud y los ciudadanos". Pese al descenso en la aportación, el programa seguirá adelante, aunque dejará de ser gratuito para los pacientes. Pacientes entre los que se encuentran personas en paro, con escasos ingresos o con falta de recursos económicos. Y quienes llegan al programa no lo hacen para una o dos consultas, sino que el seguimiento es prolongado en el tiempo, hasta su completa rehabilitación: "Son personas por las que se ha invertido dinero y que ahora ya no pueden continuar en el programa".

Dolores Cariñanos llegó al programa de prevención cardiovascular recomendada por su médico, ha perdido 14 kilos y ha mejorado notablemente la tensión. Es autónoma con escasos ingresos y seguir adelante con el programa le supondría un desembolos importante. Isabel, por su parte, está en paro. Comenzó el programa en febrero y desde entonces ha bajado 26 kilos, ha aprendido a comer y ha recuperado el ánimo. También ha aprendido a superar los momentos de stress y se ha acostumbrado a hacer deporte. Cuando llegó tenía la tensión alta y mucho peso. Ambas han recomendado el programa a compañeros y amigos.

Elena Sánchez, nutricionista de la asociación, aseguraba en la rueda de prensa que uno de los primeros factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares está en el ritmo de vida que llevamos: "Nosotros practicamos deporte, hacemos alimentación sana, pero la asignatura pendiente es la ansiedad con la que vivimos; el stress y el ritmo de vida afectan muchísimo y la situación de crisis no ayuda".  "Hay que controlar no sólo el aspecto nutricional, sino que además hay que practicar deporte y ejercicio físico, asociado al control de alimentación".

San Saturnino ha reconocido que tienen ofertas para exportar este programa a provincias cercanas, pero pese a ello ha insistido en que su objetivo es que se pueda desarrollar en Álava. "Desde el mes de abril intentamos hablar con la directora porque tenemos sobre la mesa un programa de rehabilitación cardíaca y aún no hemos conseguido estar con esta señora". Por ello San Saturnino denuncia los intereses políticos. En plena negociación presupuestaria el PP ha presentado ya dos enmiendas en el Parlamento Vasco en las que aboga por recuperar las partidas destinadas al servicio de prevención.