El debate presupuestario sigue su trámite con la prórroga como horizonte

18 enero, 2017

El Ayuntamiento se encuentra claramente dividido en tres bandos con 9 concejales cada uno con pocas posibilidades de entendimiento

Vitoria-Gasteiz sigue adelante con el paripé del debate de los Presupuestos Municipales, tal y como han defendido varios grupos esta situación. El Ayuntamiento está claramente dividido en tres bandos iguales: 9 concejales para cada uno. Y la unión de alguno de estos bandos en favor de la ciudad es a día de hoy inviable: cada uno camina por su guía sin que las cesiones que unos y otros quieren hacer puedan parecer suficientes para el otro. La prórroga presupuestaria parece el único camino al que se encamina Vitoria-Gasteiz.

Aunque aún quedan dos años y medio para las elecciones, da la sensación de que ni unos ni otros buscan mirar por los intereses de la ciudad. Falta de confianza, incumplimiento, descalificaciones... El Ayuntamiento vive una situación muy complicada en la que una vez más los políticos hacen que la ciudad salga perdiendo.

En los últimos días se han sucedido las reuniones, y Urtaran ha insistido en que se dejará la piel por lograr un acuerdo. Las reuniones han sido intensas, con unos y otros, pero de ellas no ha salido ningún acuerdo con ninguno de los grupos. Larrión asegura además que el alcalde no se ha movido un milímetro en sus planteamientos, mientras que Comerón aseguraba que

  • Una prórroga ¿qué significa?

Una prórroga presupuestaria implica que las cuentas con las que se ha gestionado el Ayuntamiento en 2016 se repetirían en 2017. El gasto corriente del Ayuntamiento se mantendría en los mismos términos y no se podrían realizar nuevas inversiones salvo que lleguen ingresos adicionales, como podría ser el canon que da Álava, el aumento del Canon de Capitalidad o el aumento de la aportación de Álava procedente de impuestos.

En cualquier caso, cualquier modificación del gasto que se pretenda hacer debería pasar por el pleno, y ahí de nuevo el PNV-PSE debería buscar el apoyo de uno de los otros dos bandos.

Técnicos municipales coinciden en señalar que una prórroga presupuestaria da muy poco margen de maniobra al Ayuntamiento, y deja con las manos atadas a la institución. Se corre por tanto el riesgo de que la ciudad se paralice.

¿Hay alguna manera de evitar la prórroga? Vayamos al contexto

  • La situación de 2016

En 2016 el presupuesto salió adelante con dos de los tres 'bandos': el del  PNV-PSE y el de EH Bildu-Irabazi-Podemos. Pero el bando de las fuerzas de izquierda no está contento con el resultado del acuerdo del pasado año. Aseguran que no se han ejecutado la mayoría de las partidas pactadas en 2016 y, sin embargo, sí se han ejecutado las propuestas por PNV-PSE.

El PNV insiste en que sí se han ejecutado estas partidas en su mayoría. El debate es importante: mientras que los socios presupuestarios hablan de un cumplimiento del 8%, la concejala de Hacienda asegura que es del 80%.

Unos y otros tienen razón, pero los números se pueden manejar como uno quiera. El equipo de Gobierno tan sólo ha ejecutado en parte algunas partidas pactadas. En algunos casos, pese a aumentar la partida en el presupuesto, a la hora de la verdad se han quedado como estaban en la ejecución. En otros casos son partidas no ejecutadas porque ese mismo proyecto se ha abordado de otra manera o por otra institución.

  • El proyecto de 2017

PSE y PNV presentaron en noviembre el proyecto de presupuestos 2017. Lo hicieron únicamente con sus cuentas, y relegando la participación de EH Bildu, Irabazi y Podemos al posterior debate con enmiendas. No hubo ninguna negociación previa antes de presentar el presupuesto.

Pese a ello Urtaran insistió desde el principio en sus declaraciones que había que repetir el acuerdo presupuestario de 2016.

  • Las enmiendas 'del cambio'

La asamblea de EH Bildu, sin embargo, rechazó la posible negociación presupuestaria, negándose incluso a presentar enmiendas parciales. La formación considera que el PNV ha incumplido el acuerdo presupuestario e insiste en la pérdida de la confianza.

Larrión propone a Urtaran que todos los partidos estén en la Junta de Gobierno Local para poder reducir el poder del alcalde, pero el PNV lo rechaza. Urtaran califica incluso de electoralista la postura de EH Bildu e insiste una y otra vez en que trabajará para lograr el acuerdo presupuestario.

También las asambleas de Irabazi y Podemos rechazaron la negociación presupuestaria al no haberse cumplido las partidas presentadas por ellos en el presupuesto de 2016. Aún así estas formaciones sí aceptan presentar enmiendas parciales, para debatir si el debate del presupuesto sigue adelante.

  • La postura del PP

El PP es el único partido que no presenta enmienda a la totalidad porque prefiere "darle la vuelta al presupuesto con enmiendas parciales", lo que se entiende como un caramelo envenenado. Este miércoles, de hecho, ha sido el que ha propiciado el debate presupuestario, al rechazar las enmiendas a la totalidad de las fuerzas de izquierdas.

La unión PNV-PSE-PP ha hecho posible que siga adelante un paripé en el que cada grupo presenta sus enmiendas, con pocas o nulas posibilidades de prosperar.  Aún así la propia Leticia Comerón ha insistido en la posibilidad de que haya prórroga.

  • Enmiendas de último minuto

Ayer martes PNV y PSE intentaron a última hora un acuerdo presupuestario planteando aceptar 87 enmiendas de Irabazi, Podemos y PP. De ellas 14 corresponden al grupo Irabazi, siendo su importe global de 497.000 euros. Otras 20 enmiendas incorporadas han sido formuladas por el grupo Podemos, cifrándose en 744.452 euros su cuantía económica. Además, la propuesta de acuerdo del equipo de gobierno integra 53 enmiendas parciales del PP con una valoración conjunta de 2.071.000 euros.

Sin embargo estas enmiendas han sido rechazadas por todos los grupos políticos, con lo que el debate ha seguido con la votación de las enmiendas ya presentadas.

  • Minuto y resultado

 

Ahora sigue adelante el debate de enmiendas para modificar el presupuesto, pero primero debería aprobarse. EH Bildu no ha presentado enmiendas, con lo que no parece que haya nada que debatir, y el PNV ha insistido en que no ve al PP como un socio presupuestario. Aunque Irabazi y Podemos finalmente llegasen a un acuerdo, ésto no serviría de nada.

Unos u otros deberían cambiar su postura, algo que desde luego agradecería la ciudad. Pero ¿quién dará el primer paso?

  • Cuestión de confianza

La prórroga parece el final del camino, pero aún así Urtaran tendría un último as en la manga: imitar a Colau y presentar una cuestión de confianza para aprobar así las cuentas.

Es una decisión arriesgada: consiste en poner su cargo a disposición del resto del Ayuntamiento. Es probable que el resto de partidos le desautoricen, pero no basta con eso. También es necesario que el resto decidan un alcalde alternativo, y a día de hoy Larrión y Comerón no parece que vayan a coincidir en esto.

Sino hay candidato alternativo a Urtaran, entonces la Ley de Régimen Local haría que los presupuestos de 2017 se aprobaran automáticamente. Un juego de trileros que permite la democracia en los Ayuntamientos.