La madera dispara su precio en Álava por la falta de stock: “Es oro ahora mismo”

12 julio, 2021

Pequeñas y medianas empresas dedicadas a la industria de la madera viven con preocupación los vaivenes del mercado mundial

La madera es oro ahora mismo.” Es una de las frases que estos últimos meses se escucha en los aserraderos de Álava. La falta mundial de materia prima y el encarecimiento de los precios afecta al sector de la madera en nuestro territorio. Una industria que en Álava está formada sobre todo por aserraderos familiares, la mayoría de tamaño medio y pequeño.

Incremento del precio “en un 200%”

La falta de esta materia prima también concierne al sector de reformas y construcciones, que se valen en muchos proyectos de este material. Tanto los presupuestos como los plazos se están dilatando: “Desde hace seis meses hay un incremento en el precio de la madera de casi el doscientos por cien” explican empresas del sector. 

Estados Unidos, detrás de la falta de stock

La causa se encuentra al otro lado del océano, según explica José Luis Murga, de maderas Murga. “Todo viene de la quema hace dos años de los bosques de California. Estados Unidos ha sido deficitaria y ha tirado de sus importadores habituales, Sudamérica y Canadá”. Según esta hipótesis, los mercados americanos no han podido hacer frente a la alta demanda del país y Estados Unidos ha recurrido a Europa.

“El gobierno americano ha subvencionado reformas en las viviendas del país”, lo que unido a la falta de stock de los importadores habituales ha hecho rentable para las madereras europeas cruzar el charco” explica. “Ello conlleva que la madera del norte de Europa se desvíe a América y los almacenes de Europa queden vacíos.”

No hay una única razón del encarecimiento de la madera a nivel mundial

Una situación a la que se suman otras hipótesis de compañeros del sector maderero, como el aumento del interés de China en el mercado de la madera o el futuro cierre “a partir de 2022 del mercado interno de madera de Rusia”. Si bien las hipótesis son varias, las consecuencias son palpables: la falta de stock y el encarecimiento del producto.

En Maderas Ayala, aserradero con cerca de 50 años de historia, se hace evidente la falta del material clave para su negocio: la tabla serrada. Un producto que se utiliza para el sector del embalaje (palés), la construcción o la carpintería, entre otros. “Otros mercados están demandando más y el mercado nacional se ha quedado desabastecido: están subiendo los precios.”

“La psicosis por la madera”

Son sobre todo los aserraderos pequeños los que están teniendo más problemas: “los inviernos aquí pesan mucho y si a ello le sumas la psicosis por la madera… Todo esto suma.” explican desde Ayala.

Eduardo Ibargoitia, del aserradero de Maderas Ibargoitia, añade a los anteriores factores el de la especulación con la materia prima: “La madera de importación nos la están sirviendo con cuentagotas, están jugando con los stocks de los almacenes, se han asumido estas subidas, y parece que no pasa nada. Pero como el mercado te obliga a comprar porque hay demanda de pedidos…”

Alta demanda, alto precio y un posible parón a la vista

Desde Maderas Murga explican que las peticiones de madera les están llegando de países como Pakistan, Italia, India o Bielorrusia. Pero la situación del mercado mundial hace que haya problemas incluso para atender el mercado más local. “No podemos atender a nuestros mercados, recibimos llamadas de Sevilla o Valencia. De aquí a Barcelona los aserraderos están vacíos.”

“El propio palé cuesta más de lo que lleva”

La situación es tan “absurda”, tal y como la califica José Luis, que hay casos en los que “el propio palé cuesta más de lo que lleva.” Una situación a la que sumar que la mayoría de empresas grandes piden un “stock marcado a precio cerrado previamente” por lo que abastecerles puede llegar a implicar perder dinero.

La coyuntura se ha acrecentado desde principios de año: “Desde enero no ha dejado de subir y subir, ha sido realmente en seis, siete meses”, según explica Eduardo Ibargoitia.

“Creo que vamos a tener un parón serio”

A corto plazo no se solucionará, a ver después de agosto cómo viene el mercado” se pregunta Eduardo, “los camiones comprados para septiembre son los de pago más alto.” Es inevitable que el pesimismo se adueñe de las perspectivas a futuro: “En veintiséis años que llevo esto no lo he visto nunca. Creo que vamos a tener parón serio“.

Implicación de las instituciones

En el sector alavés hay industrias muy potentes y otras empresas más pequeñas. Son sobre todo los aserraderos pequeños los que están teniendo más problemas de producción. Desde Maderas Ayala explican que el sector se ha reunido en numerosas ocasiones con la Diputación de Álava “para dar al sector el peso que le corresponde“.

“La respuesta de la Diputación es que lo va a estudiar. No es un problema que gane votos ni que gane nada. ¿Qué somos cien trabajadores? Toda la madera de Álava somos menos que Tubacex.” se lamenta José Luis Murga. Explica que el problema en Álava es fruto de falta de medidas proteccionistas, y por ahí cree que podría haber una solución a nivel regional.

“Con medidas proteccionistas seríamos empresas punteras.”

“Somos una pequeña región que podemos reabastecernos, pero un sesenta por ciento de la madera sale hacia Burgos. Si nosotros pudiéramos hacer alguna medida proteccionista seríamos empresas punteras y con futuro, pero toda la madera sale fuera de aquí porque la pagan más que aquí”, incide Murga.

Pide más protección para las empresas alavesas: “Si mañana la Diputación me da cinco euros para poder comprar mejor mi madera y que no vaya a Soria, se va a quedar aquí y se va a crear riqueza, paisaje, ecología“. Explica que con nuestros bosques podríamos ser autosuficientes “y haríamos una economía circular, pero la ley de bosques no nos deja”, se lamenta. “El ochenta por ciento de los alaveses vive en la ciudad, le gente quiere ir al pueblo y tener su bosque bonito, pero para eso hace falta gestionarlo”, concluye.

Empresas chinas interesadas en aserraderos de Álava

Y es que la desaparición o cambio de dueños de los actuales aserraderos conllevaría un nuevo problema: la instalación y explotación de los bosques alaveses por multinacionales extranjeras. “Aquí hace dos años tuvimos unas cuantas empresas chinas intentado comprar varios aserraderos nuestros” explica Jose Luis. Una situación que podría perjudicar a los bosques actualmente gestionados por estas pequeñas empresas familiares con raíces en el territorio alavés.

“El relevo generacional se está perdiendo”

“Nuestro sector es un poco peculiar, es un trabajo de los de antes, ir al monte a limpiar” lo que conlleva el riesgo de cierre para muchas empresas pequeñas. “Muchas industrias en la ultima crisis cerraron, el relevo generacional se está perdiendo… son muchos factores que se juntan”, explican desde Maderas Ayala.

“Hace veinte años había mas aserraderos en Okendo que lo que hay ahora en todo Álava. Se debe sobre todo al relevo familiar, no había gente para seguir el negocio. Tenemos todos entre cuarenta y cincuenta años y ningún hijo nuestro va a seguir el negocio”, explica José Luis. “Los bosques se van a dejar de gestionar, o va a venir gente de fuera a explotarlos. Esto es un desastre, yo soy la sexta generación y esto no se había visto nunca”.

Afección a nuevas construcciones y reformas

Desde la empresa American LH, con sede en Lantarón y dedicada a las construcciones en madera, dan cuenta de la afección que está suponiendo el incremento de los precios. “Mantener presupuestos ha sido imposible, lo que implica decir al cliente que los presupuestos se han incrementado.” Ahora solo pueden garantizar los precios de sus presupuestos durante quince días: “Si antes los proveedores nos suministraban la madera en quince días ahora lo hacen en dos meses y medio. Con lo cual la previsión de trabajar también se ha complicado“.

“Muchas reformas están paradas, esperando”.

El arquitecto vitoriano Germán Martínez coincide en señalar el problema a la hora de presupuestar: “Muchas reformas están paradas a la espera de ver qué pasa, ya empezamos a plantearnos utilizar alternativas diferentes a la madera“, explica Germán.

Aunque hay proyectos que requieren del uso de esta materia prima por el carácter de la reforma: el caso de las reformas de iglesias o construcciones rústicas, por ejemplo. “Se empieza a hablar ya de miedo a que derive en una crisis que rebote al resto de sectores.” 

“Cada uno tiene su hipótesis”

Goizalde García, de Maderas Goimar, también ve cómo esta inestabilidad del sector afecta a su negocio. “No llegamos a entender muy bien esta situación”, explica Goizalde. “Cada uno tiene su hipótesis, pero no se sabe muy bien. Ahora mismo estás comprando a un precio, pero si de repente los precios bajaran, estás comprando a un precio que luego tendrás que vender más barato“.

Incertidumbre es la palabra que más repiten las empresas que basan en la madera su oficio. “El tablero de melamina ha subido un 15%, el abedul un 70%. La viga laminada valía en enero 600e el metro cúbico y hoy vale 1.600€ el metro cúbico”.

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2 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. Jose dice:

    Lo de siempre, sube la materia prima, pues tienes la excusa de subir los precios, cuando baje la materia prima, pues a llenarse los bolsillos sin bajar excesivamente los precios.

  2. Granuja dice:

    Como diría un conocido sinvergüenza… ¡Es el mercado, amigo!

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