La procesionaria vuelve un año más a Vitoria-Gasteiz

16 abril, 2022

Estas orugas son un espectáculo de la naturaleza, pero presentan riesgos para los animales y los niños

La procesionaria es uno de esos espectáculos de la naturaleza que dejan a uno con la boca abierta. Orugas que circulan juntas unas a otras, en fila india, sin despegarse. Y, cuando algo rompe la fila, se esperan unas a otras hasta reconstruir la fila.

Esta especie suele aparecer en febrero por el suelo. En Abetxuko, Olarizu, Lakua-Arriaga o Aretxabaleta ya se han visto estas hileras, según las imágenes difundidas por Twitter y Facebook. Y son inofensivas si no las tocamos. El problema está en la curiosidad de algunos menores al verlas y, sobre todos, los perros.

Evita llevar a tu perro suelto en torno a pinares

Estas orugas son peligrosas para las personas y, especialmente, en los perros. En su obsesión por olisquear, los perros pueden acabar llevándose un sarpullido en el hocico: sus pelos contienen un pequeño veneno que afecta a la piel y genera urticaria.

Un espectáculo de la naturaleza

Gorka Belamendia, del Centro de Estudios Ambientales, recuerda que hay que evitar molestar a estas procesiones. Una procesión que realizan las orugas cuando bajan de los pinos en busca de tierra en la que enterrarse. "Una hembra es quien encabeza la procesión", explica Belamendia.

La oruga de la procesionaria tiene cinco estados en su vida. El de la procesión es uno de los últimos, ya que anteriormente ha estado en los pinos, recuerda Belamendia. Una vez se entierran habrá que esperar unas semanas hasta que salgan convertidas ya en mariposas o polillas.

En Álava la procesionaria en algunos puntos se puede considerar una plaga. En Vitoria-Gasteiz el Ayuntamiento ha recurrido de nuevo a bolsas-trampa. Sin embargo estas bolsas tienen unas feromonas que atraen a los machos una vez ya han sufrido la metamorfosis. Por tanto ahora no son eficaces para su control.