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¿Qué me pasa doctor?

24 marzo, 2013

Baskonia vive una temporada convulsa en la que se habla demasiado de lo extradeportivo

baskoniaBaskonia atraviesa una temporada, tal vez, demasiado convulsa. Los contenidos extradeportivos y las malas sensaciones se han impuesto al juego del equipo. Josean Querejeta, amado por unos, odiado por otros, es el enemigo número uno de los contenidos extradeportivos, pero este año está siendo inevitable por varios factores. ¿Qué me pasa doctor?

1.- Crisis: Es el argumento que mejor explica todo lo que viene después y el que más peso tiene, probablemente. La situación económica de Baskonia, como la de todos los clubes ACB a excepción de los dos futboleros, está absolutamente condicionada por la crisis. Este año el equipo se enfrentaba a varios retos económicos de primer nivel en lo que a urgencia se refiere y algunos están solucionados. Otros no tanto:

Patrocinadores: Se ha conseguido renovar el patrocinio con Caja Laboral, que esta temporada tocaba a su fin, para las próximas dos temporadas. Ello supone una bocanada de oxígeno de un valor incalculable en los tiempos que corren. Sin embargo, el ansiado y esperado co-patrocinador del que se ha hablado entre bambalinas en innumerables ocasiones nunca ha terminado de llegar y hace mucha falta. Captar nuevas empresas es harto complicado en unos tiempos en los que la gente mete el dinero debajo del colchón tratando de aguantar el chaparrón.

Equipación: Tras la quiebra de Lining el pasado verano Baskonia se apresuró a buscar una nueva marca de vestimenta deportiva. Arriesgó con Royal y la apuesta le salió rana. Las pérdidas por la no llegada de los pedidos a las oficinas de Baskonia se cuantifican por miles de euros.

Instituciones: Las deudas con la Haciendo Foral alavesa han salido a la luz en las últimas fechas (nadie en el club se ha apresurado a desmentirlas). Está también por ver el dinero que decide invertir el nuevo Gobierno Vasco en el deporte de élite y en el baloncesto, más concretamente. Las instituciones suponían, hasta hoy, una aportación importante dentro de los presupuestos del Baskonia. Hay que aprender a vivir sin el dinero público. Ahí radicará gran parte del éxito empresarial de cualquier entidad deportiva.

Buesa Arena: La apuesta por un pabellón de 15.000 espectadores es una apuesta única y ambiciosa buscando seguir a la cabeza del continente en lo que a innovación y espectáculo se refiere. Acabamos de vivir, probablemente, la mejor Copa del Rey de la historia ACB con Vitoria como sede. Sin embargo, ¿realmente necesitaba esto Baskonia? El pabellón ha perdido ambiente al estar el público mucho más disperso (nadie está para pagar 700 euros pudiendo pagar 300 aunque vea la pista un poco peor). El precio de las entradas desciende continuamente en una muestra de lo complicado que es alcanzar el reto "Seremos 15.000" con la crisis que golpea las economías domésticas. Las asistencias al Buesa Arena son en su mayoría inferiores a los 10.000 espectadores.

Euroliga: Las arcas baskonistas viven al día. Avanzar en la competición europea se antoja fundamental para su saneamiento y el hecho de caer a las primeras de cambio la temporada pasada supuso un agujero bastante importante. Esta temporada se ha conseguido evitar el fiasco, pero el tema de las licencias está en el aire y para poder seguir en la élite se antoja fundamental disputar la mejor competición continental. En relación al punto anterior, contar con un pabellón de las características actuales es un as en la manga para seguir jugando la Euroliga. Bertomeu no se va permitir el lujo de dejar esta plaza fuera de su competición.

Televisiones: Las audiencias no secundan al baloncesto. Lo de TVE es sangrante. Sin pagar un euro se lleva el producto y lo cuida de aquella manera dejándose en el camino partidos estrella como el Caja Laboral - Real Madrid o el Barcelona - Caja Laboral por un absurdo acuerdo para dejar contentas a unas autonómicas enfadadas por sus continuos cambios. Baskonia tiene la suerte de contar con ETB, una de las autonómicas más serias y que más apuesta por el baloncesto, pero toca repartir la tarta con Bilbao Basket y Gipuzkoa Basket y el canal vasco también atraviesa sus penurias económicas, además de mantener una relación tensa en muchos momentos con los clubes a consecuencia del reparto y las promesas incumplidas. Está por ver hacia donde camina la Liga Endesa en el aspecto televisivo pero si en TVE no logran hacer repuntar las audiencias, el producto seguirá con su deterioro y pérdida de valor televisivo, lo que hace imposible contar con partida de ingresos por televisión.

2.- Nivel Deportivo

Verano: El periodo estival siempre es una fecha señalada en el calendario baskonista. Agitador del mercado por naturaleza siempre se encarga de dar algún golpe que conduce todas las miradas hacia Vitoria por la llegada de algún gran jugador. Planinic, Singleton, Eliyahu, Herrmann, Lampe... todos los veranos algún jugador mediático y de talento indudable aterrizaba en Vitoria para completar una plantilla baskonista. No todos resultaban, pero siempre llegaba "el as de Josean". Este verano no. ¿Por qué? Se ha decidido apostar por otro perfil de jugador como consecuencia de la crisis. El dinero está en la liga turca y rusa, y Baskonia ha tenido que buscar otro tipo de apuestas (Rochestie, Causeur o el último en llegar Jelinek) dado que los Nocioni, San Emeterio o Lampe condenan, lógicamente, gran parte de un presupuesto menor al de otras temporadas.

Dusko Ivanovic: La historia de amor-odio por excelencia de las últimas temporadas baloncestísticas ha llegado a su fin este año como consecuencia de un desastroso comienzo de temporada. Al borde de la eliminación en Euroliga y realizando una Liga Endesa discreta, Querejeta tomó la decisión de despedir a Dusko Ivanovic buscando un cambio de rumbo. Dusko permanecerá siempre en el corazón de todo buen baskonista puesto que con él se han escrito algunas de las páginas más maravillosas de la historia de este club realizando gestas inimaginables. Sin embargo, de un tiempo a esta parte la propuesta baloncestística del Baskonia de Dusko era plana, previsible para los rivales y si la plantilla tiene menos talento que otras temporadas, y el método Ivanovic no contacta con sus jugadores ni les contagia, el resultado es que el equipo no funciona.

Zan Tabak: Querejeta y su equipo deportivo deciden apostar por un entrenador de perfil medio-bajo sin ningún tipo de experiencia significativa. En la línea de los fichajes estivales, no hay dinero para apostar por un primer espada de los banquillos continentales dado que, en consecuencia, éstos exigen algún fichaje de su confianza para tratar de enderezar el rumbo del equipo. No hay para más y la llegada de Tabak se entiende como una nueva apuesta por un entrenador de una escuela conocida y con buenos informes y proyección. El comienzo no puede ser más brillante. El equipo engancha dos meses fabulosos a ritmo de victoria por partido, se mete milagrosamente en el TOP16 y en la competición doméstica se queda como segundo clasificado con margen. Sin embargo, a mediados de enero la cosa comienza a torcerse. La racha termina y el equipo comienza a bajar el pistón hasta el punto de realizar una Copa del Rey discreta, ponerse casi imposible el TOP16 tras arrancar 4-0 y caer derrotado en partidos "asequibles" como Obradoiro o Joventut.

Affaire Cabezas: Sin duda el asunto más escabroso. Ha salido por la puerta de atrás uno de los fichajes estrella del verano. Venía para ser jugador con importancia. Sin embargo, ni con Dusko ni con Tabak termina de coger peso y tras una dolorosa derrota en Atenas, el club prescinde de sus servicios. Un mes después, Cook y Heurtel son dos de los jugadores más señalados para explicar el mal juego del equipo. El equipo ha tenido cuatro bases esta temporada y ninguno ha funcionado. Pero el equipo no funciona ... ¿por falta de calidad, por falta de trabajo, por falta de feeling?

Vestuario: Directamente relacionado con el tema Cabezas llega el asunto vestuario. Caracteres bien diferentes en un mismo corral con mucha pieza joven. Nadie puede dudar que Nocioni no es aquel joven que maravilló en Vitoria en su primera etapa. Mantiene el mismo hambre y las mismas ganas de sacrificio, además de un indudable talento para jugar a este deporte, pero los años pesan y ahora es un jugador que viene de la NBA y hay galones que no se tocan. Su temperamento, últimamente, sale a técnica por partido y la tensión con el banquillo es evidente. De Lampe está todo dicho. El poste polaco es de un carácter complicado que le ha llevado a mantener momentos de tensión con varios de sus compañeros y entrenadores, además de mostrar cierta indolencia cuando los partidos no marchan por los derroteros que él espera.

San Emeterio es un MVP de la liga ACB y quiere ejercer como tal. Heurtel es un chaval con potencial para este deporte pero no parece respetar las reglas de un vestuario o bien la pizarra de sus entrenadores le permite jugarse posesiones que no corresponden ni con su sueldo ni con su experiencia. De la dureza de "El viejo" Dusko con la que varios de los jugadores no conectaban, se pasó a la complicidad de Tabak que ha durado lo que han durado los resultados. Ya no es tal y se nota. El nuevo entrenador es un tipo que habla claro en las ruedas de prensa, algo muy positivo para el gremio del periodismo tras lo herméticas que eran las declaraciones de su predecesor, pero las interpretaciones que se hacen de ciertas declaraciones traen cola en el seno de un vestuario que no transmite demasiada unidad de un tiempo a esta parte.

¿Qué me pasa doctor? El club atraviesa un año complicado. El afán por reinar y ser capaz de reinventarse a nivel deportivo y a nivel de estructura ahoga en ciertas momentos y, tal vez, haya que entender desde todos los estamentos, afición incluida, que toca remar en la tranquilidad sin el objetivo de ser el mejor durante unas temporadas para volver a ilusionarse con las victorias que se logren y disfrutar de la épica actitud guerrera baskonista.

Llegar a finales se ha convertido en una obligación y el equipo económicamente y deportivamente no está preparado para soportar esa presión y alcanzar esos objetivos. Hay que seguir trabajando desde le ambición de crecer pero sin la exigencia de ser el mejor en un deporte donde el dinero está donde está y, donde, por desgracia, ayuda bastante a alcanzar la felicidad. Ganar no se puede convertir en una tradición y en el Buesa Arena da esa sensación. Ganar se tiene que convertir en una ilusión y en un reto. A día de hoy es una obsesión mal llevada que está conduciendo a muchas decisiones precipitadas, sobre todo en el aspecto deportivo, que traen como consecuencia muchos quebraderos de cabeza a un presidente que aborrece que los trapos sucios salgan a la luz. Y este año van demasiados.

Diagnóstico: Pérdida de identidad. Baskonia no es ni Barsa, ni Madrid, ni CSKA, ni Olympiakos...Baskonia es Baskonia, ese irreductible club repleto de guerreros en la cancha, en los despachos y, sobre todo, en la grada y que consigue ser una amenaza para los poderosos. No se debe perder la perspectiva o se perderá la grandeza y la identidad. A veces hay que retroceder dos pasos para avanzar uno.

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Hay sólo 1 comentario. Yo sé que quieres decir algo:

  1. dayana dice:

    Que me pasa docotor es muy bueno me encanta juego todos los dias cone mi hermana gabriela y con mi amiga valentina ¡ME ENCANTA!

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