El Principal perderá aforo en anfiteatros con la reforma que arrancará a finales de 2020

14 diciembre, 2018

El Ayuntamiento tiene tres propuestas de mejora: unas más ambiciosas que otras

Durante los 100 años de vida del Principal han pasado por él multitud de obras, historias, conciertos y espectadores. El tiempo no perdona y esto es algo que también está sufriendo el teatro. Aunque su estado de conservación es bastante aceptable sufre algunas carencias funcionales fruto del inevitable paso del tiempo y de toda la actividad que ha habido en su interior. La última reforma se realizó en 1992, cuando el teatro pasó a ser de las instituciones.

Los problemas que tiene condicionan su uso tanto para el equipo técnico y artístico como para el público. Esto repercute inevitablemente en la imagen que se proyecta del edificio y surgen las quejas por parte de los espectadores. Hoy viernes, además, celebra el centenario con una gala especial.

Teatro principal reformaLa incomodidad de los asientos es uno de las mayores inconvenientes por su forma y por la escasa separación entre las filas. Además, los espacios para personas con movilidad reducida deberían ser más accesibles y estar mejor adaptados.

La seguridad del edificio también es otro de los puntos a tener en cuenta. Aunque el teatro cumple con la normativa vigente en esta materia, podría realizarse una mejora en las condiciones de seguridad del Principal.

El auditorio del Palacio Europa, el Conservatorio Jesús Guridi y los centros cívicos sustituirán temporalmente al Principal durante las obras

Un estudio encargado por el Ayuntamiento a Idom ha presentados tres posibles alternativas de actuación para reformarlo. La primera puede contemplarse como un parche; la segunda como un pequeño crecimiento del edificio y la tercera como una expansión de escala mayor. Y en el Ayuntamiento son partidarios de la tercera opción, la más integral.

Las obras arrancarían a finales de 2020, y durarían cerca de dos años. Durante un tiempo el Principal debería estar cerrado, por lo que las actuaciones se tendrían que realizar en el Palacio Europa, aunque el auditorio María de Maeztu no reúne las condiciones necesarias para algunos espectáculos. Sí se podrían habilitar otros teatros como Felix Petite de Ibaiondo (300 localidades), Jesús Ibáñez de Matauco en Hegoalde (296 localidades) o las 284 plazas de Beñat Etxepare en Iparralde . Igualmente el conservatorio Jesús Guridi cuenta con un amplio auditorio de 650 plazas.

  • Alternativa 1: 

Esta opción era la más sencilla de las tres y se centra en cumplir las necesidades de seguridad, mantenimiento y prevención necesarias. También tiene en cuenta ciertas peticiones planteadas sobre el funcionamiento.

Algunos de estos cambios obligan al cierre del edificio pero otras pueden hacerse mientras este realiza su actividad normal y cotidiana. No incluye la ampliación del espacio, solo tiene en cuenta la redistribución de las butacas, el cambio de la maquinaria, el escenario, el peine, el foso, la orquesta y algunas cuestiones técnicas y de seguridad.

La principal reforma sería el cambio de las butacas y la eliminación de la pendiente del Teatro

Las butacas actuales llevan ahí desde el año 1992 y algunas se encuentran en malas condiciones. Esta reforma contempla un cambio de disposición de las butacas tanto en el patio como en los anfiteatros. De esta manera, se perderían 176 butacas reduciendo el aforo de las 972 actuales a 796. Esta pérdida de aforo afectará, en cualquier caso, a los anfiteatros superiores y no al patio de butacas.

Por otro lado, el escenario cuenta con una pendiente de 2,5% hacia el patio de butacas. Esto supone un problema para las escenografías y eventos de danza y baile. Para solucionar este problema se propone instalar una estructura desmontable de escenario en la zona central.

Los vestuarios, vestíbulos y camerinos también se modificarían, al igual que el alumbrado. El coste total sería de 7,3 millones de euros.

  • Alternativa 2:

Esta reforma es algo más compleja ya que contempla la ampliación del edificio. Para ello, plantea la adquisición de dos espacios colindantes para así poder solucionar el problema de funcionalidad del teatro. Sería un local exterior en la Calle San Prudencio ocupado por Sabadell y un almacén interior de Zara en los antiguos Cines Gasteiz.

La ampliación proporcionaría al Principal 35o metros cuadrados más, pero hay que tener en cuenta que los espacios limítrofes son locales privados y habría que comprarlos. Esta suma de espacio permitiría crear nuevas áreas y perder menos butacas. De hecho el patio de butacas se ampliaría hacia el vestíbulo con tres filas más.

Además se reformaría la caja escénica, lo que obliga a demoler parcialmente los muros de carga existentes. Además se renovará el ambigú (planta superior del vestíbulo) y sobre ello se creará una sala de danza en las actuales oficinas. Las oficinas pasarían a un local anexo.

Teatro principal reformaAl redistribuir el espacio, la parte escénica y la operativa ganarían funcionalidad y amplitud y mejoraría la comodidad de trabajadores, artistas y público. Esta reforma supondría 134 butacas menos, reduciendo el aforo a 838 personas. El coste total sería de 12,2 millones de euros destinando un millón a la compra de los espacios limítrofes.

  • Alternativa 3, la favorita del Ayuntamiento

Es la más ambiciosa de las tres puesto que supone una actuación global en todo el espacio del teatro aunque siempre manteniendo su esencia. Esta reforma también incluye la adquisición de espacios colindantes. Un total de 578 metros cuadrados que incluyen propiedades de una comunidad de vecinos y una vivienda, además de los locales de la alternativa 2.

De esta manera, podrían formarse nuevos espacios y nuevas distribuciones que mejorarían la funcionalidad del Principal. Aún así, se mantendría la misma pérdida de butacas que en la alternativa 2 reduciendo el aforo a 838 personas.

El coste total sería de 18,6 millones de euros de los cuales 1,6 se destinaría a la compra de los nuevos espacios.

En este proyecto se ampliaría de forma importante la caja escénica y sobre el actual Teatro Principal se instalaría una sala de danza. Esta sala se instalaría en la bajocubierta, lo que obligaría a derribar la actual cubierta. "Este nuevo espacio se generaría tras la demolición de la cubierta y la ejecución de una estructura metálica que permitiese tener grandes luces diáfanas que permitiesen una gran flexibilidad de usos y generasen un espacio atractivo y funcional para este tipo de edificios. la Nueva Sala de Danza sería una seña de identidad del nuevo edificio, conjugando lo nuevo y lo viejo, modernidad y tradición", asegura el informe.