Gigantes, cabezudos, Gargantúa y toro de fuego para celebrar San Antón en Vitoria

17 enero, 2023

Vitoria-Gasteiz ha celebrado este martes la tradicional rifa de San Antón

Vitoria-Gasteiz ha celebrado, de nuevo, el día de San Antón. Tras dos años en los que no se ha realizado ningún acto más allá de las rifas, este año, la fiesta al completo ha vuelto al centro de la ciudad.

Gigantes, cabezudos, Gargantúa y el toro de fuego han salido a celebrar un día festivo que  hacer frente al frío, aunque el cielo ha dado un respiro por la tarde para disfrutar de la fiesta.

El programa de actos comenzado con la salida a vísperas a las 17:15 desde la Plaza de España hasta la Parroquia de San Pedro. Allí se ha bendecido a la cerda, Tomasa, que ha venido desde Apellaniz y pesa 187 kilogramos aproximadamente.

El plato fuerte ha sido a las 18:00 con la tradicional rifa de San Antón. Dos residentes de San Prudencio han, como es habitual, los encargados de elegir los números premiados: Isabel Asensio, de 64 años, y José Fuentes, de 76.

Para terminar, la Plaza de España ha acogido la Rifa de San Antón Txiki. Miguel de Cervantes (infantil) y Sagrado Corazón (Primaria) han sido los ganadores de los cerdos de chocolate, que pesan entre 50 y 60 kg.

El evento se ha completado con una fiesta con la actuación musical de la Academia Municipal de Folklore, la Banda Municipal de Txistularis y de Gaiteros, hinchables, gangantúa, 2 toros de fuego y una chocolatada popular.

Historia de San Antón en Vitoria

El 17 de enero de 1781 se celebró el primer sorteo con el objetivo de obtener fondos para ayudar a mantener el Hospicio, fundado el 3 de agosto de 1778 por Real Cédula de Carlos III y dirigido por la Real Junta de Diputación a Pobres, que acogió a niños, vagabundos e indigentes.

A lo largo de los años se han sucedido periodos de falta de protagonismo de esta fiesta. Por ello, en 1998, con el objetivo de dar a conocer este día entre la infancia se instauró la Rifa de San Antón Txiki.

Consiste en el sorteo de dos cerdos de chocolate, de unos 50-60 kg cada uno, entre las aulas de Educación Infantil y Primaria de todos los centros escolares de la ciudad. Un sorteo que se realiza con la colaboración de la Academia Municipal de Folklore y la Banda Municipal de Txistularis.