El deporte escolar busca alternativas tras la visita de los inspectores de la Seguridad Social

8 octubre, 2013

Asociaciones de Padres y centros escolares intentan buscar una solución a la situación planteada por la Seguridad Social, que ha obligado a varios centros escolares a dar de alta a sus entrenadores, una práctica insólita en Álava. La mayoría de entrenadores lo hace por afición y su retribución es meramente testimonial. Las inspecciones de la […]

pelotaAsociaciones de Padres y centros escolares intentan buscar una solución a la situación planteada por la Seguridad Social, que ha obligado a varios centros escolares a dar de alta a sus entrenadores, una práctica insólita en Álava. La mayoría de entrenadores lo hace por afición y su retribución es meramente testimonial.

Las inspecciones de la Seguridad Social amenazan ahora la viabilidad de algunos equipos en categoría escolar. La obligación de cotizar por los entrenadores obligará a elevar la cuota que pagan los padres por las actividades de sus hijos. Los centros buscan fórmulas alternativas como el voluntariado, aunque algún colegio ha anunciado ya que no formará equipo este año para evitar sustos.

Visita sorpresa

Eran las seis de  la tarde de un día de enero cuando el patio de un centro religioso de Vitoria recibía la primera visita de los inspectores de la Seguridad Social. Querían saber si los entrenadores de los diferentes equipos y modalidades deportivas estaban dados de alta y el club cotizaba por ellos. Llegaron con el horario de las actividades extraescolares, que consiguieron a través de la web del centro. Una vez allí preguntaron a los diversos monitores que allí se encontraban, intentando saber si cobraban por entrenar y si el colegio o el club cotizaban por ellos. Fue una visita sorpresa a la que le siguieron otras tres a lo largo del curso, y que culminaron en la obligación de regularizar la situación de todos los entrenadores durante toda la temporada pasada.

En esa visita los inspectores de la Seguridad Social demostraron un total desconocimiento de los clubes escolares. "Llegué a creer que era una cámara oculta", confirma una de las responsables de este centro. "Ellos sólo querían que les demostrásemos que no éramos una empresa". Además, asegura que los inspectores incluso se mostraron sorprendidos por los costes que conlleva la gestión de un club, en el que se mezclan los jóvenes en categoría escolar con los jóvenes federados. En la actualidad las cuotas sirven para pagar las fichas de los jugadores, la inscripción del equipo, los arbitrajes, el seguro médico y la equipación.

Desde la asociación deportiva de este centro se intentó en todo momento explicar que el club no tenía ningún interés económico, pero finalmente la Seguridad Social les obligó a regularizar la situación laboral de todos los trabajadores, con un recargo del 20% sobre las cuotas de la Seguridad Social.

Estas inspecciones de la Seguridad Social han sembrado la alarma de las asociaciones de padres y de los centros escolares. La afiliación de todos los monitores no es una alternativa válida para muchos de ellos por varias razones. Por un lado se disparan los costes para las AMPAs y las asociaciones deportivas, tanto por la obligación de cotizar como los costes de gestoría. Y subir las cuotas en plena crisis parece algo complicado. Además, hasta ahora la mayoría de los centros ofrece a los entrenadores una retribución totalmente testimonial: "Quienes entrenan no lo hacen por dinero", confirman desde otro centro. En algunos casos los pagos se producen una o dos veces al año.

La existencia de un contrato puede acarrear al mismo tiempo problemas para los propios entrenadores, que pueden ver reducida su prestación por desempleo si están en el paro o la cuantía de sus becas si son estudiantes. En muchos casos los entrenadores son al mismo tiempo jugadores del club o incluso padres.

Ahora mismo la mayoría de los colegios y Asociaciones de Padres no cotizan ni tienen en nómina a los entrenadores. No lo hacen porque en la mayoría de los casos quienes entrenan lo hacen por afición, y la remuneración es en este caso testimonial. El caso es distinto en los grandes clubes, donde la estructura es más sólida y más profesional, encauzado además a través de fundaciones.

Aunque cada centro está adoptando sus soluciones de forma independiente, en varios de ellos está cogiendo forma la figura del voluntario. Esta fórmula, que están estudiando varios centros, parece ser la fórmula más viable para los centros y para los padres. En este caso los entrenadores deberían renunciar a su 'salario', aunque el centro sí les podría facilitar material y otras necesidades.

Mientras llegan las posibles soluciones el número de equipos inscritos en las diversas modalidades del deporte escolar es a día de hoy inferior a años anteriores. Aún quedan unos días para que se cierre la inscripción, pero los padres y los centros prefieren no correr riesgos.

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