Aitziber y Alexandra, 30 años luchando contra la anorexia y otros TCA

12 mayo, 2022

Aitziber Samaniego y Alexandra Ruiz de Azua sufren desde la niñez Trastorno de la Conducta Alimentaria y exigen una unidad especializada en Euskadi para tratar la enfermedad

Alexandra Ruiz de Azúa ingresó por primera vez en pediatría con 10 años, diagnosticada con Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA). Aitziber Samaniego escribió en su diario que iba a dejar de comer cuando apenas tenía 8. Ambas, con 35 y 39 años en la actualidad, siguen luchando contra una enfermedad para la que, según afirman, Osakidetza "no cuenta con personal especializado".

Hace cuatro años, Aitziber comenzó a prepararse unas oposiciones: "Pasaba más de  12 horas en la biblioteca y dejé de comer. Empecé a adelgazar y un compañero de trabajo me dijo que si no acudía al médico se lo contaría a mi familia", recuerda. La médica de cabecera la derivó a Salud Mental, donde fue diagnosticada con Anorexia Nerviosa.

"Entré en el Programa de TCA del hospital Santiago y me enviaron al 'Comedor terapéutico', que consistía en encerrarme en una sala con un plato de comida y dejarme sola. Volvían 30 minutos después y se llevaban el plato. No recibía ningún tipo de ayuda psicológica, así que como no comía y adelgacé más, me ingresaron en psiquiatría", cuenta Aitziber.

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Aitziber denuncia el trato "vejatorio" recibido por parte de Osakideza./ Aiztiber

Su paso por psiquiatría

"Allí, me encerraron en una habitación, sin acceso a teléfono, tele, ni libros. Te vigilan mientras te duchas y no puedes andar. El único objetivo de los médicos es que engordes. Tampoco recibía ayuda psicológica ni realizaba ninguna terapia para atajar el problema de raíz, así que me propuse engordar para salir cuanto antes y volver a adelgazar fuera". Tras 59 días ingresada, Aitziber ganó peso y recibió el alta.

Una vez en la calle, volvió al programa de TCA: "La psicóloga me decía que vaya ejemplo estaba dándole a mi hija, que estaba haciendo sufrir mucho a mi familia y a mi marido. Me sentía juzgada constantemente, la anorexia no es un capricho, es una enfermedad", cuenta. Así que decidió buscar ayuda por su cuenta y dio con ACABE, asociación contra la anorexia y bulimia de Álava, donde empezó a recibir apoyo psicológico: "Me salvaron la vida, literalmente".

En psiquiatría me preguntaron si pensaba que iba a un spa

Pero los recursos de ACABE son limitados y a principios de 2022 Aitziber volvió a ingresar voluntariamente: "Me dijeron si pensaba que iba a un spa y me quitaron el desodorante y la crema. Le pregunté a la psiquiatra si podía tener papel y boli para escribir durante mi ingreso y me respondió que se iba de vacaciones y que a la vuelta lo veríamos. Me dio tal ataque de ansiedad que sin pensarlo pedí el alta voluntaria. A los 10 minutos se asomó por la puerta, me dijo que ya tenía el alta y se fue. El trato que recibimos es totalmente vejatorio".

Luchando desde los 10 años

La historia de Alexandra es muy parecida a la de Aitziber. Con solo 10 años ingresó por primera vez en pediatría, donde fue diagnosticada con TCA. "Recuerdo que amenazaban con sondarme si no comía. Estuve dos meses ingresada y no recibí terapia para aprender a gestionar mis emociones y no pagarlo con la comida", cuenta.

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Axejandra lleva casi 30 años luchando contra el TCA./ Alejandra

Toda la vida de Alexandra ha sido una constante lucha contra la anorexia, la bulimia o la ortorexia. "Esto es otra cosa que falla en Osakidetza. A todas nos diagnostican con anorexia y no todas tenemos lo mismo. Además, no te ingresan hasta que tienes un índice corporal inferior a 18, y yo he estado igual de enferma con 35 kilos que con 75. La enfermedad está en la cabeza", explica.

En 2019, Alejandra bajó hasta los 35 kilos e ingresó de manera voluntaria en psiquiatría: "Pensé que esta vez sería diferente porque me comentaron que realizaría terapia y talleres, pero no fue verdad. Todo eran castigos, así que pedí el alta voluntaria y me amenazaron con que si me iba y me pasaba algo, no iban a atenderme".

Tratamiento en Ciudad Real

Al salir, atravesó por una de las épocas más duras de su vida y dio con la Unidad de Trastorno Alimentario de Ciudad Real. "Aquí en Euskadi no hay una unidad especializada, así que me fui allí y el médico decidió ingresarme ese mismo día, pero Osakidetza negó el traslado de expediente alegando que aquí podía ingresar en psiquiatría si quería". Pero ella siguió su lucha y logró que una familia a la que no conocía de nada le empadronara en su casa y así poder acceder a la sanidad de Castilla-La Mancha.

"Fue un tratamiento completamente diferente. En estas unidades se centran en atajar el problema de raíz. Todo el personal está especializado en TCA, no estás encerrada, haces terapia, realizas talleres, compartes la experiencia con otras chicas, recibes abrazos cuando los necesitas, etc". Alejandra pasó dos meses en Ciudad Real, pero tuvo que abandonar la unidad porque esta se destinó a enfermos de coronavirus.

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Unidad especializada en Euskadi

Tras casi 30 años luchando contra el TCA, ambas reclaman una unidad especializada en Euskadi. "Osakidetza no nos atiende adecuadamente. Necesitamos profesionales especializados, cualquier psiquiatra o psicólogo no está preparado para profundizar en esta enfermedad. No puede ser que nos tengamos que ir a cientos de kilómetros para ser atendidas adecuadamente", afirman. De hecho, el padre de una menor vasca ha recogido más de 95.000 firmas a favor de la apertura de esta unidad.

Osakidetza, por su parte, afirma que "existen dispositivos ambulatorios de alta intensidad (comedores terapéuticos) y de hospitalización, aunque no existe ningún recurso especifico de hospitalización. Estos recursos específicos en la evidencia científica disponible tampoco han demostrado su eficacia de forma indiscutible".

Alexandra y Aitziber recaudan fondos para poder costearse un tratamiento privado

Pero Alexandra y Aitziber no se rinden. Hace unos días se reunieron con Laura Garrido, secretaria general del PP vasco, y en los próximos días lo harán con María Garde, parlamentaria por EH Bildu, para intentar llevar este tema al Parlamento vasco.

Mientras tanto, ambas luchan por conseguir fondos y poder costearse un tratamiento en una clínica privada especializada. Aitziber vende anillos solidarios y Alexandra ha escrito un cuento infantil para el que busca ilustraciones y una editorial que lo publique. Busca evitar así que niñas como la que ella fue en su día tengan que recorrer este largo camino de "sufrimiento y soledad".

*Si tú o una persona cercana sufre TCA, puedes ponerte en contacto con ACABE en el 945 24 25 78 o en contacto@acabealava.org