Las primeras llamadas de teléfono en Álava

15 septiembre, 2021

Fournier tuvo en 1882 el primer teléfono de Álava, y en 1931 abrió la central telefónica de General Álava

En 1882 se instaló el primer teléfono en Vitoria-Gasteiz. Fue en el despacho que Heraclio Fournier tenía en su fábrica de naipes, situado por aquel entonces en la calle San Prudencio. Así llegaba el teléfono a la capital alavesa.

Las primeras centrales telefónicas estuvieron repartidas pordiferentes lugares. Las correspondientes a servicios interurbanos (llamadas a teléfonos situados fuera de Vitoria-Gasteiz) estaban en las calles Manuel Iradier y Dato. Las llamadas para servicios urbanos (llamadas dentro del municipio) en la calle Prado, según explica Venancio del Val en su libro “Calles Vitorianas”.

Edificio donde se situaba la central telefónica para llamadas urbanas en la calle Prado. Fondo Fundación Telefónica.

El primer presidente de Telefónica fue un alavés

En 1924, durante la dictadura de Primo de Rivera, se creó la Compañía Telefónica Nacional de España, la precursora de la actual Telefónica. En un principio tuvo capital privado, mayoritariamente procedente de la empresa estadounidense ITT. Además, su primer presidente fue el alavés Estanislao de Urquijo.

Durante la década de los veinte y hasta la Guerra Civil, se inició un ambicioso plan de mejoras a nivel nacional del que Álava no fue ajena. Fruto de aquel plan, en 1931, se inauguró en Vitoria-Gasteiz la nueva central telefónica automática de la calle General Álava. El edificio con detalles de arquitectura regionalista cuenta con una balconada que procede del coro del convento de San Francisco, que había sido derribado en 1930.

Central telefónica de General Álava en 1931. Fondo Fundación Telefónica.

Con la Guerra Civil buena parte de los proyectos de ampliar los servicios telefónicos por la ciudad y el resto de la provincia se vieron interrumpidos.

Sin embargo, tras la contienda y durante los siguientes años se reanudaron los planes de expansión de la red. Hubo una estrecha colaboración entre la Diputación Foral y la compañía telefónica. Compañía que desde 1945 pasó a estar en manos del Estado cuando se hizo con la mayor parte de las acciones.

Interior de la central telefónica de General Álava el día de su inauguración. Fondo Fundación Telefónica.

El desarrollo telefónico, al igual que el de la provincia y su capital, fue lento durante los cuarenta y cincuenta pero sin pausa como cuenta la investigadora Begoña Villanueva García en su trabajo “El último eslabón de la modernización alavesa : la definitiva instalación del servicio telefónico (1936-1972)”.

La verdadera transformación llegó casi en los 60. Sirva como ejemplo la comparación entre los datos de 1939 y 1964. Recién acabada la Guerra Civil solo existían en Álava 1513 teléfonos instalados que dieron servicio a un total de 96.000 conferencias. Veinticinco años después, en 1964 ascendían a 11205 y más de 6500.00 las conferencias realizadas.

Con aquel incremento de los servicios, la central de teléfonos de General Álava se quedó pequeña y fue ampliada con un nuevo piso que desconfiguró en cierta medida el edificio original. Sin embargo, aquella solución pronto se quedó obsoleta y fue necesario construir una nueva central de telefónica en la Avenida Gasteiz en 1965. Esta nueva central telefónica tuvo que ser a los pocos años recrecida como su antecesora para dar cabida a nuevas líneas.

Obras de ampliación del edificio de Telefónica en la calle General Álava en 1962. ATHA Fondo Schommer.

Durante los sesenta la red telefónica se amplía y moderniza. Los servicios de conferencia van dejando paso a los servicios automáticos que permiten la llamada directa sin intermediación de telefonista. Las conferencias y demoras en las llamadas van quedando poco a poco atrás, si bien no desaparecieron hasta la automatización total de la red años más tarde.

En 1966 llegan las primeras cabinas a las calles de Vitoria-Gasteiz

En 1966 se instalan en la capital alavesa las primeras cabinas telefónicas. En un principio solo permitían realizar llamadas urbanas entre dos puntos de la ciudad. Hubo que esperar hasta 1971 a que se pusieran en servicio cabinas que permitían llamadas a teléfonos fuera del municipio. Para hacer frente a nuevas inversiones, Telefónica hizo a partir de 1967 diferentes ampliaciones de capital al público mediante las denominadas “Matildes” que actores como José Luis López Vázquez entre otros hicieron populares. Las Matiles no eran otra cosa que sus acciones y el nombre viene del anuncio que lo promocionaba.

Aspecto de la avenida de Gasteiz en 1967. A la izquierda se ve el primer edificio de la central telefónica antes de ser recrecido. ARQUÉ. AMVG.

Sala de telefonistas del la central telefónica de la avenida de Gasteiz en 1967. ARQUE. AMVG.

En 1975 se inauguró la tercera central telefónica en el barrio de Zaramaga. Curiosamente en este solar debía ir un hotel, según el proyecto del barrio de 1957. Al igual que las otras dos centrales ya existentes, el nuevo edificio contaba con un locutorio público para dar servicio a aquellas personas que aún no poseían teléfono en sus domicilios y capacidad para más de 15000 nuevas líneas. Para la fecha, tras una importante labor de colaboración entre la Diputación Foral y Telefónica, Álava fue una de las primeras provincias a nivel nacional en tener casi la totalidad de sus servicios automatizados.

A finales de los setenta se planteó la construcción de una nueva central en Santa Lucía. Pero hubo que esperar hasta los noventa para ver una cuarta central telefónica en la ciudad que finalmente fue situada en Lakua. En los ochenta se instalaron las últimas líneas rurales en la provincia, dando servicio a los últimos municipios que quedaban sin teléfono.

Aspecto del solar de la plaza de los Fueros con una cabina telefónica en primer plano en 1976. ARQUÉ. AMVG.

Con los noventa, vino la revolución en el sector con la llegada de internet y la telefonía móvil. También fue la década en la que se llevó a cabo la por entonces denominada “liberalización del mercado” que supuso la privatización de Telefónica y el fin de su monopolio con la entrada de nuevos operadores.

A día de hoy, los edificios de la antigua empresa pública languidecen cerrados al público al no tener ningún servicio que ofrecer en su interior. El mismo presente y futuro tienen las antiguas cabinas que han desaparecido del paisaje urbano arrolladas por los teléfonos móviles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Acepto la política de privacidad