Así vivieron los trabajadores la intervención policial en Zayer

14 septiembre, 2015

La Policía encañonó a los trabajadores y les obligó a ponerse contra la pared con las manos en la nuca

policiaLas dudas sobre la intervención policial en Zayer aún se mantienen, cinco días después. La investigación se encuentra bajo secreto de sumario, algo que choca con la espectacularidad del operativo desarrollado el pasado jueves en la planta de Portal de Betoño. Una situación que llevó a 6 trabajadores a dormir en el cuartel de la Policía Nacional en Betoño.

Zayer es una empresa de 220 trabajadores, una cantidad suficiente como para que en Vitoria-Gasteiz todo el mundo tenga algún conocido trabajando en dicha empresa. Los empleados sufrieron el pasado jueves la operación policial entre la estupefacción y el asombro. En teoría los agentes buscaban evidencias de que Zayer estaba vendiendo productos de doble uso a países con embargo. Materiales que servían para la producción civil, pero que también podrían llegar a ser usados para la fabricación de armas.

Uno de los trabajadores, Iñigo, publicaba en su Facebook el siguiente texto ante la rabia de la intervención, que provocó que algunos de sus compañeros acabasen en el calabozo. Reproducimos a continuación el texto, que se ha viralizado en Facebook y Whatsapp:

"Por fin seis compañeros nuestros han salido en libertad por el simple hecho de ejercer su derecho a trabajar, hemos vivido horas de angustia al ver a nuestros compañeros privados de libertad.

Sin motivo aparente la Policía Nacional intervino nuestra empresa con un operativo digno de la captura de Bin laden, un número de policías superior al de trabajadores, entró en nuestra empresa encañonándonos a punta de metralleta y pistola, obligándonos a poner las manos en la nuca y a colocarnos contra la pared impidiendo utilizar ordenadores, teléfonos de empresa y teléfonos personales, sin dar explicaciones y contestando malamente cuando preguntábamos. Se nos retuvo en contra de nuestra voluntad mas de cuarenta y cinco minutos con las manos en la nuca y mirando a la pared, como si fuéramos delincuentes, contando entre nuestro capital humano personas embarazadas y con otras dolencias.

Se obligó al personal del taller a abandonar las máquinas con el consiguiente peligro, se humilló y vejó al personal y se detuvo a siete compañeros por el simple hecho de hacer su trabajo. Dicen que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero en esta esperpéntica situación habíamos sido prejuzgados y penados.

Los medios de comunicación nos difamaban sin pudor y sin conocimiento de causa, contertulios emitían opiniones sin conocer Zayer ni su actividad. Para más Inri había apostados fotógrafos en las inmediaciones antes de la intervención (señor fiscal, actúe de oficio por la filtración ). El daño esta hecho, entre todos han jugado con nuestros puestos de trabajo, nuestra reputación mundial y nuestra imagen. Hemos sido atropellados y todavía no sabemos por qué. Primeras páginas, titulares en telediarios y cuando salga a la luz que lo hemos hecho todo bien, 2 líneas en la última hoja y nuestra imagen por los suelos.

Por cierto, ningún político local, provincial, ni de la CAV ha salido en nuestra defensa, ni ha solicitado el beneficio de la duda, ni la condición de inocente".