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Fontaneros y electricistas no encuentran relevo en Vitoria: "Muchos oficios dejarán de existir""

22 octubre, 2021

La alta demanda de reformas y arreglos en Vitoria fruto de la pandemia deja patente la falta de relevo: "Coges menos trabajo porque no llegas a todo"

Fontaneros, instaladores, electricistas…. Los profesionales de los gremios de Vitoria no encuentran mano de obra ni relevo generacional. La abundante carga de trabajo de los últimos meses, fruto de las reformas tras la pandemia, deja clara la falta de manos suficientes para afrontar los encargos.

Julio lleva más de cuarenta años como fontanero en Hijos de Zacarías Urbina. "Si eres un oficial bueno, vas a vivir bien. El futuro es el trabajo con las manos.Asier, de Electricidad Astán, también nota la falta de relevo: “Hoy hay pocos electricistas para todo el trabajo. Falta gente con experiencia, sobre todo”.  Asier encuentra la explicación en las decisiones formativas de los alaveses: “Algunas generaciones no han optado por la formación profesional y ahora hacen falta”.

Fontaneros y electricistas son los que más notan la falta de profesionales.

Javier Pozo, responsable de Formación para el Empleo de Egibide, plantea varias explicaciones a esta falta de jóvenes en profesiones gremiales. “La pirámide poblacional ha reducido la gente joven. Jóvenes muy saturados en orientación a que tienen que ser prácticamente todos universitarios.” Las implicaciones de esto son claras: “Hay muchos oficios que van a dejar de existir”.

En Instalaciones Martínez de Icaya tampoco son optimistas: "No tiene ninguna pinta de que haya otra generación. Cuando nosotros terminemos, esto se cierra.”. La crisis del ladrillo fue un duro golpe para los profesionales relacionados con las instalaciones eléctricas y de fontanería. “Nos afectó la crisis de la construcción, que ha durado más de diez años. Cerraron muchas empresas fuertes y aquellos trabajadores están hoy en otros sectores. Pasan de trabajos muy duros a un almacén u otro ámbito”. Muchas empresas cerraron y se reinventaron en otros sectores. Ahora “a un oficial te lo rifas”, señalan.

 ¿Se orienta bien a los jóvenes?

Sergio también se dedica a la fontanería y la calefacción, y echa en falta profesionales que conozcan el oficio. “Llevamos tiempo buscando nuevos profesionales, pero no hay gente formada. Gente que no dependa de otra persona. De 'pinche' sí hay gente, pero no que sepan el oficio”. Y, sin profesionales, el trabajo que pueden abarcar es menor: “Coges menos trabajo porque no llegas a todo".

Muchos profesionales se van jubilando sin nadie que se haga cargo del negocio.

En Egibide conocen bien esta necesidad de cualificar a jóvenes en trabajos manuales. Javier Pozo explica que cuesta mucho llenar los cursos con un cierto perfil industrial, que son los que más rápidamente podrían dar una salida profesional. “Si tú haces un curso de operaciones básicas de cocina en tres días se inscriben sesenta, pones un curso de mecanizado que arranque viruta y en treinta días se inscriben veinte”.

Si bien las empresas de gremios tal y como los conocemos parecen tener un futuro oscuro, no así la profesión. “Muchos grupos empresariales se han dado cuenta de esto. Ahora en el recibo de la electricidad aparece el epígrafe ‘Asistencia de hogar’, donde tienes derecho a que cinco horas puedas llamar a un manitas para que te arregle el enchufe. Hacia eso evolucionamos”, explica Javier desde Egibide.

Los grandes grupos ocupan el lugar de las pequeñas empresas gremiales

La sociedad ha cambiado en las últimas décadas. La evolución profesional se dirige hacia grupos grandes, como Ikea. A comprar más que arreglar. Y eso se refleja en este tipo de trabajos: “Mis abuelos compraron una cama desde que se casaron y tuvieron toda la vida la misma cama. A ti se te rompe un grifo y dices ¿a quién llamo yo para esto? Porque igual no hay nadie para arreglarte el grifo. Poner uno nuevo que compres en no sé dónde te va a costar sesenta euros” ejemplifica Javier.

Mientras, los profesionales se jubilan, y los pequeños negocios mueren con el final de las vidas laborales de sus dueños.  "Se van jubilando. Con la crisis mucha gente se metió a otras cosas y ahí se han quedado. Se ha juntado todo." Es más cómodo entrar en una Mercedes y Michelín, hacer tus ocho horas y salir”, que un trabajo que exige mayor dedicación y ‘callo’, cuenta Sergio desde su empresa de fontanería.

Coincide Julio: “Trabajas tirado en el suelo, debajo de un fregadero o subido a una escalera. De la quinta mía hay unos cuantos que se van a jubilar, y es un problema”. Hay dificultades para encontrar en trabajos que muchas veces por su dureza, incertidumbre y dificultad de traspaso de conocimientos no terminan de encajar entre los jóvenes.

Formar, pagar y trabajar

En Devalza Multiservicios coinciden en que estos trabajos no son atractivos para los jóvenes: "Hace tres años tuve contratado a un chico que se marchó a una fábrica”. Era un puesto más atractivo y estable. “Si contratas a un chico que tiene 20-25 años, se va a fábrica si tiene la oportunidad. Y aquí en Euskadi tenemos fábricas”. Y es que, pese a pasar por una FP, las empresas consideran que el oficio se aprende trabajando.

trabajo gremios vitoria

La fontanería y calefacción requiere de gente formada para realizar instalaciones más complejas, ahora mismo "difíciles de encontrar" .

Para Julio salen con mucha teoría y poca práctica de la FP. “Lo económico te echa para atrás, tienes que coger a un chaval que no sabe hacer nada y le tienes que pagar mientras le formas. Si fuera menos costoso, sería más fácil”. Una vez formado, estos oficios son una buena forma de ganarse la vida: “Aquí te puedes ganar la vida bien y, si eres un oficial bueno, vas a vivir bien. Eso está clarísimo”. Pero antes hay que formarse. Y después dar el salto a la empresa.

Lo que para la empresa es una formación, no se ve igual para los estudiantes. En ocasiones realizan trabajos de la plantilla fija por una cantidad económica (si la hay) muy baja. Ocurre en numerosas profesiones. En Egibide son conscientes de esta problemática y apuestan por la formación dual. "La empresa busca que la escuela proporcione dos o tres personas que estén en este tema y les paga para que sean trabajadores que, de alguna forma, se formen en la filosofía de dicha empresa."

Retener el talento, otro de los grandes retos.

Otro reto está en retener el talento. "Tienes que hacer lo posible y lo imposible por retener talento. Muchas veces tienes parte de tu proceso en manos de esta persona.", explica Javier. Es imprescindible saber cuándo esa persona deja de ser estudiante para convertirse en trabajador: "Es complicado decir cuándo se le debe pagar a uno. ¿Cuándo te está empezando a rentabilizar el tiempo? Si le pones a hacer fotocopias igual desde el minuto uno, pero si le pones a diseñar algo tiene que caerse muchas veces para que aprenda a tener en cuenta todos los detalles, sobre todo en temas nuevos o de diseño".

El estigma de la FP: "Enfocados a ser universitarios”

Uno de los grandes problemas de la Formación Profesional es también el estigma que arrastra desde hace décadas. Así lo explica desde Egibide: “Algo falla aquí si no les estamos diciendo qué tipo de perfiles profesionales tenemos actualmente en nuestro entorno productivo”.

Profesiones industriales y manuales que desde los colegios no han sabido hacer atractivas, con una orientación muy enfocada a la universidad y que han provocado la paulatina desaparición de mano de obra. "Este es buen estudiante: que vaya a Bachillerato y la universidad tal. Históricamente esto se ha vendido así siempre. Y luego la realidad es que a la sociedad se nos ha olvidado que tenemos que hacer profesiones de clase media. Si tú sabes cosas para mantener esta industria productiva, vas a ser una persona muy solicitada".

"Tenemos una gran industria productiva que habrá que mantener".

"Lo importante no es que pongas a tu hijo en una situación para que puedas presumir ante los amigos. Se tienes que tratar de que tu hijo aprenda algo, en lo que esté cómodo, que le guste y que evidentemente le permita ganarse la vida. Yo entiendo que cumpliendo estas tres premisas hay muchas profesiones. Y aquí tenemos una sociedad en la que va a haber muchas oportunidades. Tenemos una gran industria productiva que habrá que mantener", explican desde Egibide.

trabajo gremios vitoria

Los talleres de pequeñas empresas pasan a ser historia, con la jubilación de los actuales profesionales.

Porque en las profesiones del futuro, continúa el portavoz de Egibide, no todo van a ser profesiones de corbata y título universitario: "Probablemente el mecánico programe máquinas con un ordenador en una oficina, cobrando un buen sueldo". Son profesiones que ahora mismo demandan profesionales, al contrario que otras universitarias y con una competencia ya muy grande.

La clase media, motor de la economía.

"Tiene que haber mecánicos, eléctricos... Hay que potenciar mucho la clase media". Como ejemplo de cosas bien hechas se mira a un clásico: Alemania. "En Alemania un mecánico de automoción, por ejemplo, está muy dignificado. No se arruga por estar delante de un médico".

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Países como Alemania ponen el acento en potenciar la clase media, base del tejido productivo.

Javier pone un ejemplo: "Una vez a un abogado le dije: 'mira, es que tú me ves a mí como una persona poco formada, porque no sé lo que es un recurso, una interposición o un requerimiento. Y yo te puedo ver a ti igual de poco formado, porque todos los días tocas un conmutador y no sabes lo que es'. Hay algunas profesiones que históricamente han estado socialmente muy dignificadas". Y otras, como las FP, sin embargo, no tanto.

No es incompatible la Universidad con la FP: "La cultura y los conocimientos siempre vienen bien, pero no abandones algo que es imprescindible para que una sociedad se desarrolle: que la gente sepa hacer cosas. Ahora hay mucha gente con unas competencias inalcanzables que nos estamos jubilando".

Migrantes, el futuro

La solución pasa también por la mano de obra inmigrante, cada vez más presente en los puestos “de perfil más sencillo”. Lo explica Javier: “Los primeros han sido la hostelería, los servicios de reparto, ese tipo de cosas. Este va a ser el siguiente bloque laboral donde los autóctonos dejamos hueco”. Y es que este tipo de profesiones no son las que más éxito tienen a la hora de entrar en la Formación Profesional: “se ha pasado un poco la moda o el interés de lo que realmente necesitamos. La gente huye de todo lo que sean habilidades”.

La mano de obra inmigrante se antoja imprescindible para ciertas profesiones no tan atractivas entre los autóctonos.

“El inmigrante que viene de la zona del Este viene ya con un oficio. Pronto entra en el mercado laboral: de sus países de origen vienen con unas habilidades que les permiten trabajar de inmediato. De África, bien sean argelinos o marroquíes, vienen con contenidos universitarios o con habilidades de agricultura y ganadería, pero no les gusta demasiado la fabricación y manufactura. Y en la población sudamericano el sector femenino encaja muy bien en profesiones asistenciales y el masculino no suele tener problemas en trabajar. El idioma les ayuda muchísimo”, argumenta Javier Pozo desde Egibide.

“Euskadi no puede admitir cincuenta criminólogos cada año”

Como problema de orientación, Javier pone como anécdota estudiantes con perfiles muy diversos, pero con muy pocas salidas profesionales: una futura estudiante de criminología. "¿Pero dónde ha entrado la criminología en nuestra sociedad? No creo que la sociedad pueda admitir cincuenta criminólogos al año en Euskadi.”

"Algo falla si no decimos qué tipo de perfiles profesionales tenemos actualmente en nuestro entorno productivo. Es muy importante que la gente lo identifique y sepa cuál es" incide Javier. Una etapa de orientación que pasa por dar alternativas con profesiones más ajustadas al tejido productivo de Euskadi: “Y le dices ¿por qué no te haces troquelista? Y no saben lo que es. ¡Pero si desde Durango a Bilbao tienes igual decenas que se van a jubilar en los próximos cinco años!".

Es imprescindible identificar el entorno productivo: principalmente industrial

"Hay una mala orientación. La FP, aunque no esté muy bien vista desde el punto de vista social, hay que hacer líneas de manera que se dignifique. Una vez tuve una sesión del Banco Santander y me molestaba cuando decían 'estamos preparando a la gente para el futuro de la universidad' ¿Y los de FP no van hacer nada?".