Urtaran se harta de Urteim: "Mejor que no hubiese hecho nada"

3 agosto, 2021

El alcalde apoyó hasta hace unos meses el proyecto comercial en el entorno de San Prudencio y General Álava

El alcalde Gorka Urtaran ha mostrado este martes su enfado con Juan Mari Uriarte, el megalómano que adquirió numerosos locales en San Prudencio y General Álava. El alcalde ha sido claro, en una entrevista en Onda Vasca: "Hasta aquí hemos llegado. Para hacer lo que ha hecho es mejor que no hubiese hecho nada". Y ha insistido en que Vitoria-Gasteiz "no puede estar al capricho de un señor que al final no ha hecho absolutamente nada".

El problema es que Vitoria-Gasteiz no tiene capacidad para obligar a Urteim a tomar ninguna decisión de venta. Por lo tanto los locales seguirán vacíos hasta que encuentren un inquilino que satisfaga los intereses de Urteim.

Hace unos meses el alcalde criticó a los que cuestionaban el proyecto de Urteim

Las declaraciones de Gorka Urtaran hoy contrastan con el apoyo que el alcalde dio en su momento al proyecto, con visita a las obras incluida. Incluso hace unos meses Urtaran censuraba a quienes criticaban a Urteim: "Hay que hablar bien de la ciudad y de la manzana del centro”, aseguraba en octubre: "Tenemos que verla como un espacio atractivo en el que merece la pena invertir. Animo a que se puedan usar cuanto antes estos locales", aseguraba el alcalde entonces. Unas declaraciones opuestas a las realizadas este martes en Onda Vasca.

urtaran san prudencio manzana urteim

El alcalde visitó en noviembre de 2018 las obras de la manzana General Álava-San Prudencio

Urteim compró a golpe de talonario numerosos locales comerciales que estaban funcionando. Desde entonces estos locales están cerrados, y las vallas llevan tres años invadiendo San Prudencio.

Fracaso

Urteim es el máximo culpable de la muerte de la Calle San Prudencio. Los locales hoy vallados no estaban vacíos cuando los compró. Eran espacios con mucha vida comercial, negocios rentables que Juan Mari Uriarte compró a golpe de talonario para cerrarlos. Y todo por un proyecto comercial sin base sólida, como ha quedado luego demostrado. Su objetivo era la ampliación del parking y la construcción de un jardín interior. El empresario compró primero y después buscó inquilinos.

Juan Mari Uriarte poseía ya locales en General Álava, pero en 2015 inició la compra de otros espacios en el resto de la manzana. Negocios históricos como el Taberna, Dakar, Salazar o la sociedad Zaldibartxo sucumbieron ante la estrategia de Urteim: pagar lo que fuera por los locales. En 2018 el responsable del Taberna reconocía: “El bar era muy rentable, pero la oferta de Uriarte era mejor“. Dos años después ese mismo espacio se ha convertido en el restaurante Kea.

Durante varios años hubo incógnitas respecto al futuro de esta manzana, hasta que en 2018 se desveló el proyecto. El proyecto comercial de Urteim iba a contar con un parking ampliadoun gran jardín interior y cuatro lonjas comerciales de entre 200 y 800 metros cuadrados. El gran jardín sería para uso privado, donde en su día estuvo la piscina de San Prudencio.

Sin embargo, 4 años después, aquel proyecto se confirma como el gran culpable de la muerte de la Calle San Prudencio.