Vespa Club Vitoria: libertad a motor

Vespa Club Vitoria es un grupo de aficionados de vespas y lambrettas, que realizan salidas con ellas y las restauran

Subirse a una moto y sentir la cálida brisa del viento, sin mirar el tiempo y sin rumbo fijo. Enfrascarse en los propios pensamientos y mirar el paisaje que rodea a uno sobre una elegante motocicleta italiana llamada Vespa. Un atractivo nombre para una moto, que en italiano significa avispa. No hay que preocuparse, no pica, pero la sensación de volar como una es única. Y en Vitoria-Gasteiz existe un grupo que da alas a estos ciclomotores.

Vespaclub vitoria

Vespa Club Vitoria es un grupo de aficionados a las vespas y lambrettas. Presidido por Txetxu Sobrino, reconoce que son unos enamorados de las motos clásicas. Con 39 socios actualmente, el club se encarga de restaurar este tipo de motos. Además, realizan una ruta mensual donde los socios e integrantes viajan por distintas zonas de la península.

Aunque el fin es no superar los 100 km en cada ruta, siempre hay excepciones. Ya que guardan muy buena relación con otros grupos de vespas de España como el de Burgos o Asturias. "Asistimos a los rallies de otros clubes. Estamos activos con ellos para que el día de mañana asistan también a nuestro evento", explica Sobrino.

"Cuando tú pasas por los pueblos con la Vespa la gente te mira"

Vespas-VespaClub

La mayoría de las vespas del club son de los años 80 y 90.

El evento que menciona se realiza en la primera semana de octubre y se le conoce como Vesparaba. La primera edición se realizó en 2016 para conmemorar el 60º aniversario del club y juntan más de 120 motos. Además, realizan una ruta de 100 km.

El Vespa Club original surgió en 1956, pero desaparece a mediados de los 60. En 2008, Txetxu, junto a otras tres personas, recuperaron el club: "Hablamos con socios de los años 50 y lo que hicimos recuperar el club con la historia de esa gente y con la misma filosofía".

"Vamos más seguros cuando vamos en grupo"

¿Pero qué tienen de especial estas motos? Txetxu es claro: "Cuando tú pasas por los pueblos con la Vespa la gente te mira. Es divertida y fácil de conducir. Además, esta moto te genera nostalgia, ya que es histórica".

vespas club

Razón no le falta históricamente, ya que se crearon en Italia en 1946. Aunque actualmente en el club no cuentan con un modelo de ese año, también tienen modelos antiguos. "Tenemos un socio con una vespa de 1954: una Vespa de Faro Bajo", comenta el presidente.

A pesar de su indudable estética, las vespas tienen su talón de Aquiles: la inestabilidad. "La moto es un vehículo inestable. Vas a expensas del tiempo. Pisas una balsa de aceite y te vas al suelo rápido", destaca.  Estas motocicletas alcanzan una velocidad de entre 100-110 km/h. Txetxu reconoce que, "vamos más seguros cuando vamos en grupo".

El Club y su mensaje

Para entrar en este club, el requisito principal es que la moto tenga envoltura de chapa y que disponga de cambios manuales. "En Vespa Club no se admiten vespas automáticas. Eso no quiere decir que no salgan con nosotros y no vengan al día del evento", remarca Txetxu.

"Nos gustaría que estas motos, que son un patrimonio, se mantengan y circulen libremente por todas las ciudades"

Salvo alguna excepción como la del faro bajo, la mayoría de vespas del club son modelos de los años 80 y 90. Además, cuentan con 3 lambrettas. "La Lambretta y la Vespa son coetáneas. Han sido rivales toda la vida", apunta.

Los socios pagan una cuota anual, que permite descuentos para recambios. También el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz les otorga una bonificación del 90 % por pertenecer a un club de vehículos clásicos de más de 30 años. "Con el dinero que invertimos para la cuota, hacemos un regalo a los socios", explica Sobrino.

Vespa Club-paseos

Vespa Club Vitoria durante una de sus tantas salidas.

Entre estos socios destaca Egoitz Gordo, que desde los 18 años forma parte de Vespa Club Vitoria. Egoitz, quien actualmente tiene 31 años, manda un mensaje reivindicativo: "Nos gustaría que estas motos, que son un patrimonio, se mantengan y circulen libremente por todas las ciudades".

Y es que la filosofía de este club de moteros no es solo recuperarlas, sino también disfrutar de los paseos y rutas. A la antigua usanza, sin prisas y sin mirar el reloj. Disfrutar de la brisa y el momento sobre una moto, que causa sensación allá donde vaya.