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Victoria del Baskonia en Sevilla con susto

11 abril, 2015

Un irregular Laboral Kutxa ganó en Sevilla gracias a su concentración y acierto inicial que le permitieron romper el partido desde el principio, y el buen trabajo en la recta final para tapar el mal tercer cuarto. El encuentro arrancó, como era de esperar, con un ritmo alto de juego. Sevilla se equivocaba jugando al […]

Un irregular Laboral Kutxa ganó en Sevilla gracias a su concentración y acierto inicial que le permitieron romper el partido desde el principio, y el buen trabajo en la recta final para tapar el mal tercer cuarto.

El encuentro arrancó, como era de esperar, con un ritmo alto de juego. Sevilla se equivocaba jugando al estilo que más le convence a este Laboral Kutxa y los de Ibon Navarro martilleaban el aro andaluz sin piedad. Dispuestos a borrar la mala imagen del domingo pasado de golpe y porrazo, los vitorianos anotaban con rápidas circulaciones de balón ante un rival desorientado que veía como los triples volaban dentro de su aro (6/7 baskonista) en un excelso primer periodo de la artillería ofensiva vitoriana. El resultado lo dice todo en lo que a las defensas se refiere (21-35).

Pese a la bronca de un lógicamente enfadado Luis Casimiro no cambió mucho el panorama en el segundo periodo. Las defensas seguían siendo superadas con notable regularidad y con la diferencia en torno a los quince puntos avanzaban los minutos para tranquilidad baskonista, comodísimos con el devenir del partido. Causeur lideraba al equipo que pese a no encontrar la manera de parar a Penney y con un Begic lejos de su mejor momento y con bastantes minutos en cancha, mantenía el control del partido al descanso gracias al potencial ofensivo (39-56).

El ritmo anotador frenó con el paso por el vestuario. Los porcentajes se normalizaron mientras la distancia se reducía poco a poco hasta plantarse en diez mediado el tercer periodo (53-63) con un Ibon Navarro que paraba el partido para llamar la atención a los suyos. No surtió efecto el tiempo muerto porque el equipo seguía adormilado mientras el rival y su público comenzaban a creer en la remontada (60-65, min29). Una antideportiva, una falta de tres sobre Berni, pérdidas de balón absurdas...el fantasma de Tenerife aparecía en San Pablo al final de un tercer acto desastroso (63-65).

San Emeterio y Causeur volvieron a aparecer en el arranque del último periodo para demostrar galones y apagar el incendio un poco (66-74,min33). Tocaba remangarse para amarrar una victoria que parecía hecha diez minutos antes porque los sevillanos apretaban. Volvían a igualar el partido los locales (70-74) y ahora era James quién daba oxígeno con sus puntos para mantener la iniciativa. Sevilla no dejó de intentarlo pero el trío Causeur-San Emeterio-James se ocupó de controlar y amarrar un triunfo muy necesario por 83-91.