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VÍDEO: Cuando la música sale del vaso

7 mayo, 2014

Desde hace años Vali viaja por el norte de España con su silla de ruedas y su maleta, que encierra un instrumento mágico: Una veintena de copas que, cada una de ellas, emite una nota diferente al rozarlas con las yemas mojadas de los dedos. Los vasos conforman una serie de dos octavas, con las […]


Desde hace años Vali viaja por el norte de España con su silla de ruedas y su maleta, que encierra un instrumento mágico: Una veintena de copas que, cada una de ellas, emite una nota diferente al rozarlas con las yemas mojadas de los dedos. Los vasos conforman una serie de dos octavas, con las notas distribuidas igual que un piano.

Sin embargo Vali no sabe solfeo. Es capaz de interpretar en las copas una veintena de temas, pero sólo gracias al oído. Comenzó a trabajar en ello tras varios años como camarero cerca de la Plaza Mayor en Madrid. Junto a la terraza en la que servía se colocaba a menudo un paisano suyo, con un instrumento como el que ahora toca. Hace dos años Vali tuvo que dejar su trabajo en la cafetería por temas de salud y, sin saber nada de música, le pidió a ese otro artista que le fabricase una mesa similar.

Compró la maleta que le había diseñado y, durante dos semanas, estuvo ensayando en su piso en Madrid para posteriormente salir a la calle con los primeros cinco temas. Ahora viaja por gran parte del país. Su hijo también sabe tocar este instrumento y ambos recorrerán durante el verano las localidades costeras de Euskadi. Lo hará con una mesa elaborada por él mismo: "Cuando tuve que comprar los vasos fui a Ikea con una botella de agua en la ropa e iba buscando las notas para cada vaso: la gente me miraba extrañada". Su próximo reto es construir una mesa con amplificadores, aunque corre el riesgo de que la gente crea que el sonido es falso, que viene de los altavoces.

Sin embargo nada más lejos de la realidad. "No hay magia, es todo agua y vasos", y el sonido es fascinante. De los dedos de Vali suenan temas clásicos como Besame Mucho, Yesterday u otros más actuales: "Toco de forma aleatoria, en función de los espectadores que tengo delante".

Estos días está en la Calle Postas. Sólo unos metros más adelante se puede escuchar también la potente voz de la cantante del grupo Galicia. Es el arte callejero en Vitoria-Gasteiz: gratis y que aporta alegría en los paseos matinales y vespertinos en nuestra ciudad.