VÍDEO: las placas de la Virgen Blanca que cuentan la historia de la ciudad

7 julio, 2024

Las placas metálicas de las fuentes de la Virgen Blanca cuentan curiosidades de la capital alavesa: ¿cuáles son?

La plaza de la Virgen Blanca es el 'corazón' de Vitoria-Gasteiz. Cada día centenares de vitorianos atraviesan la plaza esquivando los chorros que brotan de las placas metálicas. ¿Pero se han fijado en que esas placas contienen frases? Cada una de las fuentes cuenta un trocito de la historia de Vitoria-Gasteiz.

 

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En la plaza de la Virgen Blanca hay 11 placas, y cada una de ellas revela una curiosidad de nuestra historia desde el siglo XI hasta el siglo XXI. Desde la primera vez que apareció el nombre de Gasteiz en un documento hasta la primera bajada de Celedón en 1957.

portada placas virgen blanca

En 2009 se finalizó la reforma de la plaza de la Virgen Blanca. Ese año fue el estreno de las placas metálicas y sus inscripciones. Pero la plaza tiene más de 800 años, un lugar con mucha historia que ha cambiado de nombre y de aspecto varias veces.

En la época medieval la plaza se encontraba en las afueras

Su historia comienza en el siglo XIII cuando el poblado de Gasteiz se amplía y se formó la almendra medieval, delimitada con unas gruesas murallas. Fuera de las murallas se encontraba la plaza, un gran espacio abierto donde se organizaba el mercado de la ciudad.

Esquema de la Vitoria medieval con la plaza vieja al sur de la ciudad. Foto: B. Arizaga y S. Martínez

Se mantuvo invariable hasta el siglo XVII, momento en el que Vitoria creció y se construyó el convento de San Antonio (de la Purísima Concepción) en la actual plaza General Loma. En esa expansión la plaza quedó rodeada por la muralla pero cumplía con la misma función: albergar el mercado de la ciudad.

En este siglo, por cierto, también se cayó la torre de la iglesia de San Miguel, y el cuerpo de campanas actual se construyó 100 años más tarde.

El siglo XVIII es clave para la modernización de la ciudad

El siglo XVIII fue un antes y un después para esta plaza. Con la Ilustración y las nuevas corrientes artísticas, Vitoria quería modernizarse.

Así que Antonio de Olaguibel, arquitecto y vitoriano ilustre, diseñó una nueva plaza que acogería el nuevo ayuntamiento. Se trata de la Plaza Nueva, un espacio que conectaría la parte medieval con el futuro ensanche de la capital. Así, la plaza de la Virgen Blanca quedó más antigua y se redujo a la mitad.

Vitoria tenía, por un lado, la Plaza Nueva, toda elegante y neoclásica. Y por otro, los portales medievales de madera y piedra que estaban rodeados con un recinto amurallado.

Por ese afán de modernización algunos vitorianos no veían con buenos ojos el recinto amurallado. De hecho, decían que las murallas eran antiestéticas y bloqueaban el sol y el aire. Así que decidieron tirarlas abajo entre 1854 y 1856.

Imagen de la Plaza Vieja en 1876.

¿Qué cambios sufrió este lugar en los siglos posteriores? En 1917 se levantó el monumento a la Batalla de Vitoria y 60 años después se peatonalizaron las calles Postas, Dato y la Plaza de Correos.

En la década de los 80 colocaron parterres de hierba y flores en la plaza. Y el lugar mantuvo ese aspecto hasta 2007, año en el que se convocó un concurso de reforma que modificó el espacio y le dio el aspecto que conocemos en la actualidad.

¿Cuántos nombres ha tenido la plaza?

La plaza ha recibido numerosos nombres a lo largo de la historia:

  • Plaza Real (1606).
  • Plaza Mayor (oficial, hasta finales del siglo XIX).
  • Plaza Vieja (1790, 1825 y, de nuevo, en 1897).
  • Plaza Vieja de Castilla.
  • Plazuela del Mercado de Castilla (1836).
  • Plaza de las Alubieras.
  • Cuesta de las Alubieras.
  • Plaza de las Olleras.

Hasta que en 1901 la plaza recibió el nombre de la patrona de la ciudad: la Virgen Blanca. De hecho, como curiosidad, la Virgen Blanca preside la plaza desde la Edad Media pero no fue reconocida como patrona canónica hasta 1921.