¿Dónde bendecir rosquillas y cordones de San Blas en Vitoria y Álava?

2 febrero, 2022

Las iglesias alavesas celebran el 3 de febrero el día de San Blas

La tradicional bendición de cordones y rosquillas por San Blas recorrerá Álava este jueves 3 de febrero. Tanto en Vitoria-Gasteiz como en los municipios de Llodio, Alegría, Páganos, Agurain y Legutiano se harán distintas celebraciones en honor al santo protector de las enfermedades de garganta. La tradición dice que las prendas de cuello bendecidas deben llevarse "durante los siguientes nueve días para evitar males de garganta".

En Vitoria, San Blas tiene un altar en su honor en la iglesia de San Vicente. Por ello, esta capilla acogerá dos misas a las 12:00 y 19:00 horas para la bendición de cordones, collares y prendas de cuello. Además, el sacerdote Juan Carlos Pinedo bendecirá alimentos y las tradicionales rosquillas de San Blas hechas en todas las pastelerías alavesas.

Por su parte, Llodio tendrá cuatro misas para bendecir cordones y rosquillas de San Blas. Tres de ellas serán en la parroquia de San Pedro de Lamuza (10:00, 12:00 y 19:00 horas) y una en la iglesia de Santa Ana de Areta a las 18:00 horas.

Páganos tiene como patrón a San Blas desde 1571 y celebrará una misa a las 19:30 horas. En Laguardia también se celebra San Blas con los habitantes de Páganos. De hecho, bajan hasta la localidad de la Rioja Alavesa para que el cura bendiga los "cachetes", pan típico de Laguardia. Este año, no se bailará el "chulalai" por la pandemia en Páganos.

Mientras que Alegría abrirá la gilesia de San Blas para que los vecinos lleven los cordones y alimentos en una misa a las 13:00 horas. Agurain celebrará la misa a las 19:30 horas en el convento de las Hermanas Clarisas y en Legutiano se hará una misa mayor a las 12:00 horas en la iglesia de San Blas.

¿Quién fue San Blas?

San Blas fue un santo del siglo III que era médico y obispo en Turquía. Tradicionalmente, este santo es venerado como el protector contra los males de garganta tras el milagro a él atribuido en el que curó a un niño con problemas de garganta. Tras sufrir duras torturas, San Blas fue ejecutado durante las persecuciones a los cristianos de aquellos años, declarado por ello, además de santo, mártir de la Iglesia. Su fama de santidad se extendió por Oriente y más tarde por Occidente.