Vuelve la OTA

3 septiembre, 2018

Vitoria-Gasteiz está entre las ciudades en las que es más caro este servicio

Hoy lunes 3  de septiembre vuelve la OTA a Vitoria-Gasteiz. Este servicio de aparcamiento está presente en el centro de la ciudad y en barrios como Judimendi o Coronación. El servicio está activo de lunes a sábado de 10 a 14 y de lunes a viernes de 16 a 20.

En estos horarios los propietarios de una tarjeta (vecinos, residentes en pueblos de Vitoria y comerciantes) pueden aparcar gratis, pero lo que no tengan tarjeta deben comprar talones de hasta 90 minutos en los parquímetros. La tarjeta anual cuesta 41,62€ para residentes y 260,1€ para comerciantes.

En Vitoria- Gasteiz el coste de aparcar durante los primeros 15 minutos es gratuito, y el coste por aparcar 30 minutos es 0,77, 0,92€ o 1,22€. Aparcar 90 minutos es lo máximo y cuesta 1,53, 2,14€ y 2,75€ en función de la zona.

  • Ciudad cara para la OTA

Según un estudio realizado en 2016 Vitoria-Gasteiz es una de las ciudades en las que más caro resulta aparcar en la Zona OTA 30 minutos. Y en la que puedes hacerlo por menos tiempo si no eres vecino. La OCU ha realizado una comparación del precio de los servicios de zona azul en las capitales de provincia. Sólo es más caro en Madrid, Barcelona, Valencia y San Sebastián. La OTA funciona en Álava 44 horas, mientras que en la mayoría superan las 50 horas semanales. En muchos casos el aparcamiento funciona también a mediodía y en algunas zonas incluso los domingos.

Vitoria-Gasteiz es la ciudad en la que menos tiempo se puede permanecer aparcado. El máximo es de hora y media, y la OCU ha hecho una comparación del resto de ciudades. Según el estudio en todas las ciudades en que hay OTA es posible aparcar dos horas por 1,5€. Las ciudades más caras (en algunas zonas) son Barcelona con 6 euros, 5,35 euros en San Sebastián y 4,70 euros en Madrid. En Zamora, por el contrario, el coste de 2 horas es 0,6€ y en Jaén 1.05€.

Sólo Badajoz, Lugo, Melilla, Pontevedra y Santa Cruz de Tenerife carecen de este sistema de aparcamiento regulado, que funciona de formas diferentes. Una de las razones es compensar con el pago la falta de plazas de aparcamiento en superficie, aunque muchos ven en la OTA un afán recaudatorio.